Los fabricantes de genéricos y los grandes laboratorios, enfrentados por las patentes
Los genéricos se han asentado en el mercado farmacéutico español y constituyen un 12% dentro de la cuota de mercado. ARCHIVO

Las patentes constituyen un motivo de enfrentamiento entre los grandes laboratorios (Farmaindustria) y los fabricantes de genéricos (Aeseg) en España.

Aunque ambos abogan por luchar en una misma dirección, defendiendo los intereses comunes, los tribunales han recibido ya seis visitas suyas desde septiembre de 2006, según publica hoy El País, con tres victorias para cada lado.

Los genéricos, que son más baratos, benefician a los consumidores pero perjudican a los grandes laboratorios

Todas las sentencias han venido motivadas por las diferentes interpretaciones de la ley de patentes vigente en nuestro país, puesto que no será hasta 2012 cuando esta cuestión esté plenamente en vigor.

Las patentes del losartán y la calcitonina que son, respectivamente, un antidepresivo y un medicamento que facilita la absorción del calcio, han sido arrebatadas a sus dueños (Alpha Wasserman y Pfizer) por parte de los laboratorios fabricantes de genéricos (Cinfa, Alter, Ratiopharm y Belmac), de modo que estos últimos tienen la posibilidad de fabricarlos antes.

Los genéricos, que son más baratos, benefician a los consumidores pero perjudican a los grandes laboratorios, que desarrollan nuevas medicinas gracias a una inversión de 800 millones de euros que difícilmente podrían permitirse las pequeños fabricantes de genéricos.

El resultado final es un beneficio inmediato para el consumidor, pero desde Farmaindustria avisan que si la inversión deja de resultar rentable, el gasto se reducirá tanto como sea necesario.

De las tres sentencias que han beneficiado a los grandes laboratorios, hay dos en las que se defiende que Pfizer pueda mantener en exclusiva un medicamento contra el colesterol (la atorvastatina), que ostenta el récord de haber sido el primero en vender más de 7.500 millones de euros.

Ley de patentes

La ley de patentes entró en vigor en 1992 y permite explotar de modo exclusivo las innovaciones elaboradas por los laboratorios.

La patente dura 20 años, con lo que en 2012 caducarán, abriendo el paso a los genéricos.

Quedan cinco años de vacío legal en los que se presumen nuevas batallas

Sin embargo, hasta entonces quedan cinco años de vacío legal en los que se presumen nuevas batallas entre unos y otros.

Dado que hasta 1992 se defendía el proceso de fabricación pero no existía una patente protectora del producto final, ha habido disparidad en las interpretaciones por parte de los jueces.

Cuando alguna de las etapas es tan importante que se estima que está inseparablemente ligada al producto final, los jueces tienden a fallar a favor de los grandes laboratorios, como ocurrió con la atorvastina.

En cambio, en los casos en que no se protegía el orden de los pasos dados para la elaboración del producto, puede fabricarse el genérico, como ocurrió con el losartán.

Auge de los genéricos

Los genéricos se han asentado en el mercado farmacéutico español y constituyen un 12% dentro de la cuota de mercado.

Constituyen un 12% dentro de la cuota de mercado

Han alcanzado la cifra de 125 millones de unidades vendidas pero en algunas comunidades autónomas, como Madrid, Andalucía o Cataluña están en el 20% de cuota en unidades prescritas.

En la India, un gigante farmacéutico suizo (Novartis) ha presentado una demanda contra la ley de patentes india y el Gobierno del país asiático les ha pedido que la retiren.

Los fabricantes de genéricos españoles afirman India prima la salud antes que el dinero y consideran que esta sentencia puede ser un punto de inflexión para los medicamentos genéricos.