Yazadíes
Miembros yazadíes en el norte de Irak. EFE

Fuentes oficiales han confirmado la muerte este sábado de 312 residentes de la localidad iraquí de Kocho, en el norte del país, donde Estado Islámico mató viernes a 80 yazidíes y secuestró a las mujeres y los niños tras concluir un ultimátum de cinco días para que se convirtieran al Islam, según ha informado la cadena británica Sky News.

En total, más de 400 yazidíes fallecieron en el ataque en Kocho, población que ha sido prácticamente borrada del mapa. Los milicianos de Estado Islámico llegaron en vehículos todoterreno y procedieron a eliminar a la población ante la incapacidad de las fuerzas de seguridad para acceder inmediatamente al lugar. El grueso de los fallecidos murió este sábado.

Se sospecha no obstante que los supervivientes podrían encontrarse en Tal Afar, cerca de Mosul, en manos del Estado Islámico, según informaron fuentes del Ministerio de los Peshmerga (en el Kurdistán Iraquí).

Los yihadistas del Estado Islámico (EI) asesinaron también este viernes 80 hombres yazidíes junto al monte Sinyar, en el norte de Irak, después de que estos rechazasen convertirse al islam, informaron este sábado testigos.

Se trata de la tercera vez que EI asesina de forma masiva a yazadíes por rechazar convertirse al islam Los asesinos condujeron a los 80 yazidíes a la casa del jeque tribal Ahmed Yasua, en la aldea de Kuyua junto a Sinyar, a 90 kilómetros de Mosul, y, cuando estos se negaron a abrazar el islam como les exigían los radicales, los ejecutaron, explicó el testigo y periodista local Kafah Mahmud al Sinyari.

Se trata de la tercera vez que los combatientes del EI asesinan de forma masiva a yazidíes por rechazar abjurar de su fe, después de la matanza de un grupo de 77 personas, entre ellas 33 mujeres y un niño, hace una semana.

La fuente explicó que los yihadistas insultaron y vejaron a las mujeres e hijos de los ejecutados, y después trasladaron a las familias (alrededor de 500 personas) a otro lugar a las afueras de Sinyar.

Ofensiva aérea estadounidense en apoyo a los kurdos

Cazabombarderos estadounidenses han lanzado una de sus mayores ofensivas aéreas hasta la fecha sobre posiciones del Estado Islámico (EI) cerca de la presa de Mosul y sus alrededores matando al menos a 28 yihadistas, según informó la televisión kurda Rudaw.

Los bombardeos comenzaron después de la medianoche del viernes, y se centraron en cuatro aéreas cerca de la presa, cuyo control cayó en manos del EI, así como en el paso de Rabia y las localidades de Mahmudia, Telskuf, Zumar y Tilkef.

Desde primera hora de este sábado, aviones de guerra estadounidenses ayudan a los "peshmergas" (combatientes kurdos), que luchan sobre el terreno, para recuperar la presa, en manos de los insurgentes desde el pasado 8 de agosto, y continuarán "dando constantes golpes" al EI, dijo Kurini.

Los servicios de inteligencia confirman que un gran número de yihadistas huyeron hacía el oeste Además, aseguró que hay informaciones de los servicios de inteligencia que confirman que un gran número de yihadistas huyeron hacia la localidad de Talafar, 70 kilómetros al oeste de Mosul, debido a los bombardeos de Estados Unidos a posiciones del EI en la zona.

Las fuerzas kurdas quemaron tres vehículos que pertenecían a los yihadistas.

"Habrá un progreso significativo en las próximas horas y vamos a recuperar el control de la presa" de Mosul, advirtió.

Según un "peshmerga" (soldado kurdo) que presenció los ataques, citado por Rudaw, se trata de los bombardeos más intensos llevados a cabo por Estados Unidos desde que, hace una semana, comenzó a lanzar ataques selectivos en la zona tras el avance de EI en el norte del país y la toma de varias ciudades por parte de los yihadistas.

Mientras, un reportero de la cadena aseguró haber visto cómo los cazas de EE UU destrozaban una gasolinera utilizada para repostar sus vehículos por los yihadistas, que abandonaron sus puestos en la zona.