Los vecinos de la calle Azcárraga afectados por la explosión de una furgoneta que transportaba material pirotécnico el 16 de marzo han comenzado a pasar por el juzgado para presentar las facturas o presupuestos de la reparación de los daños.

Algunos de los propietarios lamentaron ayer la lentitud en las reparaciones. Es el caso de una joven inquilina que tiene nueve cristales rotos y dos persianas y todavía no ha logrado que su seguro se lo repare. Otra de las afectadas se quejó de que su seguro la tiene «abandonada» y no sabe nada de él desde el 20 de marzo.

El suceso ocurrió el 16 de marzo ante la puerta del casal de la falla Azcárraga-Fernando el Católico, cuando la pirotecnia Quiles de Turís transportaba una traca por dicha calle. El propietario de la empresa y el conductor de la furgoneta ya han declarado en el juzgado.