El descenso del coste de la materia prima y la depreciación del dólar frente al euro son las causas de este abaratamiento de las tarifas, que están reguladas por el Gobierno y se revisan cada tres meses (en enero, abril, julio y octubre) de acuerdo con una fórmula que tiene en cuenta la evolución de los mercados internacionales. Para el 51% de los abonados, las familias que consumen hasta 2.325 kilovatios/hora al año, será un 2,01% más barata.