Estados Unidos tenía una idea para solucionar la detención de los marinos británicos que durante 13 días estuvieron en poder de Irán.

La estrategia era: se podían realizar "incursiones aéreas agresivas" sobre el territorio de Irán
La estrategia era simple y así se lo hicieron saber fuentes del Pentágono a miembros del gobierno británico: se podían realizar "
incursiones aéreas agresivas" sobre el territorio de Irán y especialmente sobre las posiciones estratégicas de la Guardia Republicana.

Londres no sólo rechazó la ayuda de su gran aliado atlántico, sino que incluso le pidió a Estados Unidos que disminuyese su presión sobre la República Islámica, con el objetivo de facilitar las negociaciones y conseguir la liberación de los marinos británicos, conseguida finalmente el pasado jueves, mediación papal incluida.