El madrileño Pedro Sánchez ha sido este sábado elegido nuevo secretario general del PSOE en sustitución de Alfredo Pérez Rubalcaba, ya que los mil delegados asistentes al congreso federal extraordinario han ratificado por aclamación el resultado de la consulta a las bases del pasado día 13.

La presidenta del congreso, Susana Díaz, ha propuesto a los asistentes la ratificación del dictamen de la comisión organizadora de la consulta, que ganó Sánchez con casi un 49% de los votos frente a sus dos contrincantes, Eduardo Madina (36%) y José Antonio Pérez Tapias (15%).

El nuevo secretario general ha valorado el proceso de cambio que están viviendo los socialistas, que ha definido como "histórico" —su nombramiento no se ha sometido a votación de los delegados por primera vez en los 135 años de historia del PSOE—, y ha asegurado que su partido no va a fallar a los españoles.

Sánchez ha prometido que su partido será el de la "honradez intransigente" y se ha mostrado convencido de que los españoles no aceptan "trapicheos ni tejemanejes". "A mí no me va a temblar el pulso al echar a algún político corrupto o corrupta del PSOE", aseveró Sánchez.

En un discurso tras ser elegido por aclamación nuevo líder del PSOE en sustitución de Alfredo Pérez Rubalcaba, Sánchez ha subrayado que los socialistas han dado un "sí claro y rotundo al cambio desde abajo a arriba" y ha pronosticado que es el comienzo del cambio también para el país.

Asambleas abiertas y mayor transparencia

Sánchez se ha comprometido además a hacer asambleas abiertas y a rendir cuentas ante la militancia cada año, así como a estar cerca de los militantes y de la ciudadanía. "Hay muchos militantes que con su voto nos han dicho que no podremos cambiar España si la miramos desde una ventana", ha dicho.

Por eso quiere un PSOE "abierto y participativo", un camino que se ha iniciado con la consulta a las bases del pasado día 13 y que, a su entender, deberán seguir otras fuerzas políticas, porque la sociedad no va a aceptar a ningún partido que "no sea plenamente democrático". También ha pedido hablar "lo justo del PSOE", en un llamamiento para que en su partido se dejen de lado las cuestiones internas.

El líder socialista ha recordado que en la presentación de su candidatura, el pasado 12 de junio en la localidad madrileña de Alcorcón, aseguró que si era elegido sería un secretario general en la carretera, y ahora ha reiterado que estará "poco en Ferraz y mucho en los territorios, con los militantes de base".