Los militares de la Armada británica que fueron detenidos por Irán sufrieron una "constante presión psicológica" por parte de las autoridades iraníes, afirmaron el viernes los marinos en una declaración conjunta.

En una rueda de prensa en la base naval de Chivenor (suroeste de Inglaterra), el capitán e infante de Marina Chris Air, uno de los dos soldados que leyó la declaración, subrayó que el grupo se encontraba patrullando en aguas iraquíes, frente a la versión de Teherán, que sostiene que invadieron sus aguas jurisdiccionales.

Luchar contra la fuerza naval iraní en el Golfo Pérsico "no era un opción"
El capitán señaló que luchar contra la fuerza naval iraní que detuvo a los militares británicos el 23 de marzo en el Golfo Pérsico "no era un opción".

"Si lo hubiéramos hecho -dijo-, algunos de nosotros no estaríamos hoy aquí. De eso estoy completamente seguro".

Un plan premeditado

Según los marinos, los iraníes, que tenían un plan "premeditado" para proceder a su captura, les vendaron los ojos y les interrogaron "la mayoría de las noches" de los trece días que estuvieron detenidos.

Los militares también explicaron que pasaron las noches en celdas de piedra, durmiendo en mantas amontonadas, y que se les mantuvo en aislados.

Los marinos dieron su versión de los hechos un día después de regresar al Reino Unido, después de que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, anunciase el pasado miércoles por sorpresa su liberación como "regalo al pueblo británico".

Después de aterrizar en el aeropuerto londinense de Heathrow, los soldados fueron transportados en dos helicópteros "Sea King" de la Armada británica a la base de Chivenor, donde se reunieron con sus familias.