Cambio climatico
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El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas aprobó hoy el informe sobre cambio climático tras largas y duras negociaciones en Bruselas, según informó a los medios de comunicación su presidente, Rajendra Pachauri.

El texto del IPCC, la máxima autoridad mundial sobre el cambio climático, que agrupa a 2.500 científicos, guiará las políticas en los próximos años en temas como la extensión del protocolo de Kioto más allá de 2012.

Mil millones de personas sufrirán además los problemas derivados de la falta de agua
Lo aprobado es la segunda ("Impacto, Adaptación y Vulnerabilidad") de las cuatro partes de las que se compone el informe.

 

La tercera ("Mitigación del cambio climático") se presentará el día 4 de mayo en Bangkok y la cuarta ("El informe resumen") lo hará en Valencia el 16 de noviembre.

1.000 millones sin agua 

En la parte ahora aprobada se incluyen sombrías predicciones sobre el cambio climático, tales como la extensión de la sequía en muchas partes el planeta y de las indundaciones en otras.

Mil millones de personas sufrirán además los problemas derivados de la falta de agua y del deshielo de los glaciares.

Una vez determinado quién es el culpable del cambio climático --el hombre--, los científicos analizan en esta segunda parte el impacto que sobre la Tierra tendrá el cambio climático.

Extinción de especies 

 

La publicación ha sufrido retrasos por las presiones de EEUU, Arabia Saudí, Rusia, China o la India
En ella se concluye que la subida de temperaturas hasta un 1,5-2,5 grados centígrados pondrá en riesgo de extinción a al menos un tercio de las especies animales y vegetales.

África sin cultivos

 

El texto añade que el cambio climático podría ocasionar una caída importante de los cultivos en África, una reducción de los glaciares del Himalaya y más olas de calor en Europa y Norteamérica.

A punto de no aprobarse

La publicación del informe ha sufrido retrasos por las presiones de países como EEUU, Arabia Saudí, Rusia, China o la India, que se negaban a rubricar el texto definitivo, y por el enfrentamiento de éstos con la UE, que quería un texto aún más severo.