El Gobierno de Eritrea ha decidido prohibir la ablación femenina en todo el país por considerarla una práctica que "pone en peligro la salud de las mujeres", informó el Ministerio de Información.

"La mutilación genital femenina produce dolores y sufrimientos considerables a las mujeres y puede llegar a amenazar a sus vidas", añadió el Gobierno en un comunicado difundido en su página de internet.

El ejecutivo de Eritrea prevé también castigar con multas e incluso con penas de prisión a aquellos que realicen la ablación a niñas o adolescentes o que, teniendo conocimiento de su práctica, no avisen a las autoridades competentes para evitarla.

En vigor desde finales de marzo

La medida entró en vigor el 31 de marzo, según el decreto dado a conocer por el Ministerio de Información.

Anteriormente, el gobierno eritreo había llevado a cabo diversas campañas de concienciación sobre la necesidad de abandonar la práctica de la mutilación genital femenina en todo el país.

Según organizaciones humanitarias, más de dos millones de niñas sufren cada año esta práctica en el mundo, sobre todo la que consiste en la ablación del clítoris.

Dentro del continente africano, el llamado Cuerno de África, que incluye Eritrea, es la zona donde la mutilación genital femenina está más extendida, siendo prácticamente inexistente en la mitad sur del continente.

Somalia, Eritrea, Yibuti, y en menor medida Etiopía, tienen una incidencia que ronda el 90 % de la población femenina.

La edad en que se lleva a cabo esta práctica varía desde los pocos días de vida a los 20 años, aunque la mayoría suele efectuarse a niñas de entre 12 y 14 años.

Sus consecuencias duran toda la vida y en la operación, habitualmente casera, puede causar la muerte, complicaciones en el parto, infertilidad, infecciones, hemorragias prolongadas, frigidez o traumas psicológicos.