Un obrero de 51 años y nacionalidad española murió el jueves aplastado por varias toneladas de hormigón y piedras en las obras de reforma de la M-30, a la altura del paseo de Santa María de la Cabeza, según informó a Efe un portavoz de Emergencias Madrid.

El accidente laboral ocurrió pasadas las doce de la noche cuando el trabajador realizaba tareas de desescombro con una máquina excavadora.

Por causas que aún se desconocen, se desprendieron "varias toneladas de material", como placas de hormigón y piedras, que aplastaron la cabina de la excavadora y causaron la muerte en el acto del trabajador.

Los bomberos del Ayuntamiento de Madrid se desplazaron al lugar para rescatar al obrero que había quedado sepultado bajo toneladas de material, y los sanitarios de Samur-Protección Civil sólo pudieron certificar su fallecimiento.