La ejecución del preso Joseph Wood, que ha tenido lugar este miércoles en Arizona, ha avivado la polémica después de que las autoridades del estado hayan confirmado que el reo murió dos horas después de que se le suministrara la inyección letal.

Sus abogados llegaron a presentar una recurso de apelación de emergencia después de que Wood estuviera "jadeando y resoplando durante más de una hora" en la cámara de ejecución.

Wood había sido condenado por la muerte en 1989 de su exnovia Los letrados alegaron que el proceso violaba el derecho de Wood a ser ejecutado sin un castigo cruel e inusual, algo que no se habría cumplido porque la ejecución -que debería haber durado diez minutos, según los abogados- comenzó a las 13.52 y el preso fue declarado muerto a las 15.49 horas (hora local).

Wood había sido condenado por la muerte en 1989 de su exnovia Debra Dietz y del padre de esta, Eugene Dietz, de acuerdo con la información de la cadena británica BBC.

Funcionarios de Arizona han rechazado ofrecer los nombres de los fabricantes de la droga usada para la ejecución, amparándose en una ley de confidencialidad.