El Gobierno de Melilla ha prohibido el baño en las playas de la ciudad, en concreto desde el Club Marítimo hasta la Hípica, incluyendo San Lorenzo, los Cárabos y la del Hipódromo, un cierre que se produce desde el jueves por el riesgo de un vertido de aguas residuales tras la rotura de un colector que une la estación de bombeo con la planta depuradora.

La decisión ha conllevado que miles de melillenses se hayan quedado sin poder bañarse en la playa durante al menos dos días, una situación que podría prolongarse también durante el fin de semana si se mantiene la prohibición, en plena ola de calor y con altas temperaturas en la ciudad española del Norte de África.

Según ha informado a Europa Press un portavoz de la Consejería de Medio Ambiente, la avería se ha producido en la tubería de impulsión de aguas residuales desde la nueva Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) del Río de Oro a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Melilla.

El incidente se registró este jueves en el paseo marítimo Mir Berlanga a la altura de la calle Cabo Cañón Antonio Mesa, "y ante la posibilidad de posibles vertidos de aguas residuales a la dársena debidos al funcionamiento del aliviadero, queda prohibido el baño en las playas de Melilla hasta nuevo aviso, motivo por el que permanecerán las mismas con bandera roja", ha detallado la citada fuente.

El Ejecutivo melillense ha decidido mantener la prohibición de baño en las playas locales (Hípica-Cárabos-San Lorenzo) durante este viernes mientras ha anunciado que el sábado a primera hora se conocerán los nuevos resultados de la analítica "y, según los datos, se decidirá su posible apertura al público".

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