Crisis en Ucrania
Simpatizantes del primer ministro ucraniano Viktor Yanukóvich escuchan su discurso cerca del Parlamento ucraniano en Kiev (Foto: Efe) Sergey Dolzhenko / Efe

Más de 2.000 simpatizantes del primer ministro ucraniano Viktor Yanukovich, rival del presidente del país, Viktor Yushchenko, se reunieron el martes a las puertas del Parlamento y de la Plaza de la Independencia para protestar contra la última decisión del presidente.

Yushchenko, inmerso en una larga lucha de poder con Yanukovich, dio a conocer el día anterior un decreto por el que se disolvía el Parlamento  y se convocaban elecciones parlamentarias anticipadas para el 27 de mayo.

Los rivales de Yushchenko gozan de mayoría en el Parlamento
Esta decisión no ha gustado a la coalición gobernante del primer ministro, que goza de mayoría en La Rada Suprema o Parlamento y que ha tachado la decisión de "ilegal e inconstitucional" y equivalente "a un golpe de Estado".

Yanukovich había pedido a Yushchenko que no publicara el decreto, que según la ley ucraniana entre automáticamente en vigor tras aparecer en el boletín oficial.

La Cámara seguirá funcionando hasta las elecciones.

A pesar de la nueva medida de Yushchenko, no se espera un arreglo para la parálisis política que afecta al país, que hace apenas un año celebró otras elecciones parlamentarias.

El presidente denuncia que el Parlamento recurre a métodos ilegales para aprobar leyes inconstitucionales
Además, el primer ministro podría negarse a acudir a los comicios, lo que hundiría al país en una crisis constitucional.

Por su parte, el presidente, que acusa de la crisis política de Ucrania a la crisis parlamentaria, denunció que la mayoría contraria de esta sala recurría a métodos ilegales para ampliar la coalición gobernante y aprobar leyes anticonstitucionales.

Yushchenko derrotó a Yanukovich en la repetición de las elecciones presidenciales amañadas de 2004 que provocaron la 'revolución naranja'. Los poderes de su cargo se recortaron con la reforma constitucional.

Desde entonces su popularidad ha caído notablemente ante las acusaciones de indecisión de los liberales, y las encuestas muestran que de nuevo el Parlamento estaría dividido entre sus simpatizantes y sus detractores.