En China se han descubierto los restos de uno de las de los primeros humanos que habitaron Asia Oriental.

El hallazgo podría arrojar algo de luz sobre cómo nuestros ancestros colonizaron esa parte del mundo, algo sobre lo que los antropólogos todavía tienen muchas lagunas, como informa la BBC.

Los investigadores encontraron 34 fragmentos de hueso pertenecientes a un mismo individuo en la cueva de Tianyuan, cerca de Beijing.

Los detalles del descubrimiento aparecen en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Las fechas obtenidas mediante la datación por radiocarbono muestran que el humano a quienes pertenecían los restos vivió hace entre 39.000 y 42.000 años.

Por el desgaste de los dientes los investigadores han concluido que tendría entre 40 y 50 años.

Sin embargo, la falta de la pelvis ha impedido determinar el género.

Por el desgaste de los dientes los investigadores han concluido que tendría entre 40 y 50 años

El individuo presentaba indicios de estar enfermo y de llevar zapatos.

Los restos encontrados son los únicos de esa época, junto a los de otro individuo excavados en la cueva Niah en Sarawak, Borneo, que los investigadores han podido hallar en Asia Oriental.

¿Se mezcló el homo sapiens con individuos de otras especies?

Según las teorías más comúnmente extendidas, los humanos modernos provenían de África, de donde se diseminaron por todo el mundo hace alrededor de 70.000 años, desplazando a otros grupos de población más antiguos, incluidos los neandertales.

Sobre lo que hay más dudas es sobre si el homo sapiens llegó a cruzarse con otras de las especies del género homo, o si la evolución se hizo de forma independiente.

Los restos de Tianyuan pueden ayudar a aclarar algo este punto.

Los autores del artículo señalan que el individuo en cuestión presentaba rasgos del homo sapiens, pero también algunos, como los grandes dientes, más propios de especies anteriores.

Para ellos podría ser un indicio de que, al menos en esa parte del mundo, los individuos de la especie homo sapiens llegaron a cruzarse con algunos de sus otros coetáneos.

Después de todo, como asegura el profesor Erik Trinkaus, de la Universidad de Washington en San Luis, EEUU., el mundo animal muestra ejemplos de especies que han vivido separadas durante muchos miles de años y luego se han cruzado satisfactoriamente.

Esta teoría es sin embargo rebatida por muchos otros paleoantropólogos, que aseguran que los rasgos son una herencia genética de antiguos ancestros africanos y no de los antiguos pobladores de Asia Oriental.