Los dos presuntos etarras detenidos el jueves pasado en el suroeste de Francia después de saltarse un control de aduanas fueron procesados el lunes por una juez antiterrorista de París y encarcelados, indicaron fuentes próximas al caso.

Se trata de Juan Carlos Yurrebaso Atutxa, de 51 años, y de Kepa Mirena Suárez Ugarte, de 47, que fueron trasladados a París el pasado sábado desde Périgueux (suroeste de Francia).

Los dos presuntos etarras, que se identificaron como miembros de ETA en el momento de su arresto, han sido imputados por asociación de malhechores con fines terroristas, infracción a la legislación sobre armas y municiones, documentación falsa, matrículas falsificadas y receptación de robo en banda organizada.

Se identificaron como miembros de ETA cuando los arrestaron

Tras su procesamiento, Yurrebaso y Suárez comparecieron ante un magistrado de las libertades y la detención, que dictó su ingreso en prisión preventiva, tal como habían pedido la Fiscalía y la juez de instrucción antiterrorista.

Cuando fueron arrestados durante la madrugada del pasado jueves en Périgueux, llevaban documentación falsa y uno de los dos estaba armado con una pistola Herstal.

En el coche, robado el pasado septiembre en el centro de Francia y que los dos presuntos etarras abandonaron en su fuga tras forzar el control de aduanas entre Bergerac y Périgueux, la Policía encontró juegos de matrículas falsas, un ordenador portátil y otros materiales informáticos.

La Policía sigue buscando la vivienda que los dos presuntos etarras pudieron haber ocupado en la zona de Périgueux.

La publicación en la prensa local de las fotografías de ambos no ha permitido localizarla hasta el momento, según las fuentes.

Yurrebaso y Suárez, ambos originarios de Bilbao, habían cumplido penas de cárcel en España por sus actividades en ETA en los años 80 y 90, respectivamente.

Hasta su huida a Francia en 2004, Suárez estaba presuntamente encargado del control de reclutamiento de nuevos etarras en Vizcaya y mantenía contacto con dirigentes etarras en territorio francés, según otras fuentes antiterroristas.