Un cielo caprichoso obliga al Trabajo a regresar a su templo
Paso de Los Dolores, entre paraguas en la Carrera del Darro, aunque después se pudieron cerrar (Torres).
El cielo se abría y se cerraba al ritmo de los tambores. La incertidumbre fue protagonista ayer en las reuniones de las juntas de gobierno de las cuatro cofradías que debían recorrer las calles de la ciudad. La lluvia intermitente durante toda la tarde hizo dudar, y mucho, a los responsables de las procesiones. Todos decidieron salir de sus templos, pero una de las cofradías tuvo que regresar.

La Hermandad del Trabajo y la Luz del Barrio del Zaidín comenzó su desfile procesional, aunque media hora más tarde se daba la vuelta. Los llantos no se hicieron esperar en el templo ante la imposibilidad de recorrer las calles del centro. Tras un año de preparativos, los hermanos tuvieron que conformarse con venerar a sus imágenes dentro del Corpus Christi.

La Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores desfiló un año más por la Carrera del Darro, salió de San Pedro y San Pablo, y a pesar de la lluvia que cayó sobre las seis de la tarde, decidió continuar.

El Rescate tampoco se quedó atrás, aunque con un poco más de suerte y con hora y media de retraso. La procesión marchó por el centro, al igual que la del Huerto de los Olivos, que abandonó la iglesia de las Comendadoras de Santiago a las ocho, media hora después de lo previsto. Los últimos en decidirse fueron los hermanos de San Agustín, que también dejaron su templo y desafiar al cielo.

La cofradía de Armillas no saldrá

La Asociación Cofradía Universitaria, escisión de la de Los Estudiantes y no federada, ha decidido no manifestarse el Miércoles Santo «por las amenazas y presiones» que ha recibido su presidente, Manuel Armillas, quien estudia denunciar los hechos ante los tribunales. La asociación tenía permiso de la Subdelegación del Gobierno para recorrer las calles.