El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, dijo ayer que el acuerdo alcanzado entre E.ON, Acciona y Enel permitirá "una Endesa fuerte e independiente en el futuro" y añadió que no supone una división de la eléctrica española, sino una "reubicación de activos".

E.On va a ser un elemento adicional muy positivo dentro del mapa energético español



El grupo alemán E.ON ha llegado a un acuerdo con Enel y Acciona que prevé el abandono de su opa sobre Endesa a cambio de la compra de activos de la compañía española y de la eléctrica italiana.

Solbes también aseguró que el Ejecutivo "se felicita" por la entrada de E.ON en el mercado español.

Dicha entrada, añadió, ofrece "enormes posibilidades para el futuro" y añadió que la empresa alemana va a ser "un elemento adicional muy positivo dentro del mapa energético español".

Solbes insistió en que el pacto no supone una división de Endesa, sino una "cierta reubicación de activos, tal como se plantea".

En su opinión, el acuerdo "afecta más a mercados externos", mientras que la "parte esencial de Endesa, la española y de América Latina, queda salvaguardada".

El vicepresidente segundo valoró por otra parte que el acuerdo alcanzado entre E.ON, Acciona y Enel suponga la renuncia de las tres partes a las acciones legales abiertas por Endesa, "que han generado mucha incertidumbre y no son buenas ni para la empresa ni para sus accionistas".

Tras reiterar que el Gobierno "respeta las decisiones empresariales como siempre", Solbes apuntó que este acuerdo exige que las empresas implicadas cumplan con todos los procedimientos administrativos y comunitarios referidos a la competencia.

A este respecto añadió que el Ejecutivo "va a prestar especial atención en todo lo que a esto se refiere", para así "garantizar la competencia, el suministro y en definitiva favorecer a los consumidores".