El presidente de Ucrania, Víctor Yúschenko, durante la rueda de prensa ofrecida ayer en la que ha ordenó disolver el Parlamento
El presidente de Ucrania, Víctor Yúschenko, durante la rueda de prensa ofrecida ayer en la que ha ordenó disolver el Parlamento. (EFE)
El presidente de Ucrania, Víctor Yúschenko, disolvió este lunes el Parlamento y convocó elecciones legislativas extraordinarias, que deberán celebrarse a principios de junio.

Yúschenko anunció la disolución de
La Rada Suprema o Parlamento, donde tiene mayoría la coalición gobernante del primer ministro, Víctor Yanukóvich, en un mensaje a la nación transmitido por la televisión y la radio de Ucrania.

Adelantándose al decreto presidencial, el presidente del Parlamento, Alexandr Moroz, advirtió de que no acatará la disolución, que calificó de ilegal y anticonstitucional.

"El cumplimiento del decreto (sobre la disolución del Parlamento) es obligatorio en todo el territorio nacional", declaró Yúschenko.

El presidente subrayó que "quienes intenten alterar el orden, serán castigados" y ordenó a Seguridad, Interior y Defensa "garantizar el orden público y la seguridad de los ciudadanos".

"Avanzamos por un camino complicado, pero democrático", resaltó.

Antes de comparecer en la televisión, Yúschenko mantuvo varias consultas con los líderes de los grupos parlamentarios, en las que, según los participantes, insistió en las demandas formuladas el sábado pasado.

El presidente exigió cesar la incorporación de diputados "desertores" en el bloque parlamentario gobernante para conseguir así mayoría constitucional en la Rada Suprema.

"La crisis política que vive Ucrania fue provocada por la crisis parlamentaria", denunció en esa reunión Yúschenko, quien acusó a la mayoría de la Rada de recurrir a métodos ilegales para ampliar la coalición gobernante y de aprobar leyes anticonstitucionales.

El mandatario ucraniano afirmó que el choque entre la coalición gobernante y la oposición en la Rada destaca por su "intransigencia", pues la mayoría parlamentaria intenta revisar a su favor los resultados electorales y las normas que regulan las relaciones entre distintas ramas de poder.

"De esta forma, en Ucrania se forma un desequilibrio de poder, se pierden los contrapesos de sus distintas ramas, se lleva a cabo una soterrada, pero evidente usurpación del poder y se cuestionan los ideales y valores democráticos de la sociedad", sentenció.

Casi simultáneamente, en la Rada se congregaron en sesión extraordinaria al menos 255 de los 450 diputados, entre ellos los líderes de la coalición gobernante, como el primer ministro, Víctor Yanukóvich, y el presidente del Legislativo, según las agencias ucranianas.

Nada más conocerse la decisión de Yúschenko, los diputados aprobaron por unanimidad una ley, según la cual los legisladores "no deben acatar el decreto del presidente", sino sólo cumplir las resoluciones del Gobierno (formado por ellos) y de la propia Rada.