El plan para construir un túnel tras el derribo del viaducto de la ronda de Nelle podría quedarse dentro de un cajón. Al menos si se cumple el deseo de los residentes, ya que el 95% de los vecinos de la zona se oponen a la construcción del paso subterráneo propuesto por el Ayuntamiento y apoya la idea de mantener toda la circulación de la zona en superficie.

Así lo aseguró ayer la concejala de Urbanismo, Mar Barcón, que admitió que, ante la presión vecinal, el Gobierno local ya ha encargado un estudio para ver qué posibilidades existen para mantener la circulación sin viaducto y sin túnel. «Hay que ver qué giros habría que cambiar, hacer simulaciones del tránsito, y se tardará más o menos un mes. Pero no haremos ni túnel ni pasarelas ni nada que perjudique a otros vecinos», afirmó Barcón. Con los resultados en la mano, el Gobierno local volverá a repetir todo el proceso: cartas de aviso a los residentes, exposición de maquetas y reuniones para debatir el nuevo proyecto.

Los vecinos del Agra y Sagrada Familia están contentos con este cambio de postura, ya que creen que el túnel sólo traerá más problemas. También reconocen que, salga la propuesta que salga esta vez, «nunca llueve a gusto de todos».

Más de un mes de polémica

Túnel si, túnel no. Ése es el debate que desde el pasado 26 de febrero (día en que el Ayuntamiento y la Xunta anunciaron el proyecto inicial del subterráneo) ocupa las conversaciones y las tertulias de las casas, comercios y cafeterías de la ronda de Nelle y su entorno. Reuniones de firmas, acusaciones entre asociaciones de vecinos, abucheos a los concejales y muchas críticas (sobre las aceras, las entradas a los garajes...) han avivado aún más la polémica.