Luis Herrera
Luis Herrera muestra las denuncias que ya ha presentado. J. L.

Luis Herrera (53 años) le detectaron un cáncer de recto en octubre de 2011. Días antes de ser intervenido en el hospital Virgen Macarena se enteró de que iba a perder el recto. Tendría que llevar una bolsa de por vida. Un conocido, que pasó por un caso similar, lo puso en contacto con un especialista. Luis le pidió una segunda opinión médica y se operó en una clínica privada. Solo perdió 19 cm de intestino.

Aún se recuperaba, cuando el 23 de marzo de 2013 notó un dolor en el pecho, acompañado de vómitos y descomposición de estómago. Su mujer llamó al 061, pero a su casa llegó una ambulancia convencional.

Le hicieron un electrocardiograma. A las 3.30 h ingresó en el Macarena. Le hicieron otro electro, placa de tórax y análisis de sangre. Pasaron varias horas y nadie lo llamó para explicarle nada, cuenta el paciente.

El informe pericial señala que ha habido "incumplimiento de las guías clínicas, junto con errores de diagnóstico y de valoración clínica" A las 8.00 h, lo vio otro médico, que pidió otro análisis de sangre y electro. Pero volvieron a pasar otras cuatro horas en blanco. A las 12.15 h, Luis fue a ver al doctor. "Me dijo que el análisis aún no estaba".

Pidió el alta voluntaria, "harto y cansado de no ser atendido", comenta. "Si me  hubiesen dicho que tenía un infarto, no me voy", señala.

Horas después, ingresó en el hospital de Valme. Sufría un "infarto severo de miocardio", que le ha dejado secuelas. Al abandonar el hospital, la Seguridad Social analizó su caso y le otorgó la incapacidad permanente absoluta para cualquier empleo.

Luis se prometió que iba a luchar para su historia no se repitiera. Consiguió su historial, informes oficiales y un abogado. Así descubrió, por ejemplo, que su nivel de troponinas en sangre (determinantes para diagnosticar un infarto), alzanzó los 3.070 puntos, cuando lo máximo es 13,9.

En mayo de 2013 pidió al Servicio Andaluz de Salud  (SAS) 400.000 a por daños. Aún no ha recibido respuesta. En noviembre, denunció en los tribunales a los médicos que lo atendieron.

Incapacidad

Su calvario sigue. La Seguridad Social rebajó en febrero su incapacidad a permanente total, "dada la mejoría del paciente". Es decir, entendían que sí puede trabajar. Recurrió sin éxito.

Herrera ha denunciado al tribunal, pues los informes médicos apuntan que padece Rectitis Actínica y Tenemorectal (va al baño 8 veces de media al día y, a veces, 20), hipertensión, hernia discal de la que no puede ser intervenido por su corazón...

El juez lo ha citado el 26 de agosto para iniciar las diligencias.

Miguel Santalo, doctor en Medicina Interna por la Universidad de Barcelona, emitió un informe pericial de su caso.

En él apunta que "solo dentro del desconocimiento puede interpretarse como presuntamente normal" el electro que le realizaron al llegar al hospital y cuyo resultado se incluyó en su informe de alta.

Asimismo, destaca, entre otros aspectos, que aquí concurren "incumplimiento de las guías clínicas, junto con errores de diagnóstico y de valoración clínica".

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