Paro y pobreza
Un hombre pidiendo en la calle. GTRES

La organización católica Cáritas afirmó este viernes que la crisis ha duplicado el número de personas que viven en situación de pobreza absoluta en Italia, hasta afectar a un total de 4,8 millones en 2012, frente a los 2,4 millones que había en 2007. En su informe 'El balance de la crisis', la organización destacó que, antes de 2007, un 4,1% de la población italiana vivía en situación de pobreza mientras que cinco años después (2012, último del que se tienen datos), el porcentaje ascendió hasta el 8%.

Se ha extendido a sectores que en el pasado eran poco vulnerables, como familias con dos hijos Además, si en 2007 la pobreza era un problema que afectaba especialmente a personas mayores, en 2012 se extendió también a los jóvenes italianos.

La pobreza en Italia, con la crisis, ha aumentado en términos cuantitativos pero también en cuando a segmentos sociales, según Cáritas, pues "se ha extendido a sectores que en el pasado eran poco vulnerables como familias con dos hijos, con miembros ocupados o en las que los cabeza de familia tenían menos de 35 años".

Cáritas también destacó un cambio en cuanto a distribución geográfica, pues dijo que, antes de 2007, la pobreza afectaba en menor medida a regiones del centro y norte del país que ahora.

La organización sostuvo también que, antes de las intervenciones políticas de los gobiernos de Enrico Letta y Matteo Renzi, el 6,09% de las familias italianas vivían en situación de pobreza absoluta, un porcentaje que descendió hasta el 5,9% en mayo de 2014. A pesar de esta mejora, destacó Cáritas, aún hace falta en Italia "una medida nacional contra la pobreza absoluta".

"En ausencia de políticas nacionales adecuadas, la creciente demanda para una intervención, impulsada por el crecimiento de la pobreza, se ha dirigido a los servicios sociales de los municipios, dotados de recursos muy limitados", aseguró el documento.

En cuanto a las perspectivas de futuro, Cáritas señaló que será fundamental que, tanto el primer ministro italiano como el ministro de Trabajo y Política Social, Giuliano Poletti, hagan de "la lucha contra la pobreza una prioridad política y decidan afrontarla repensando el modelo de intervención actual".