El Govern ha asegurado este viernes que pagará con "fondos propios" de la administración autonómica los 36 millones de euros que se calcula que costará acabar las obras del Palacio de Congresos de Palma sin tener que recurrir a nuevos endeudamientos.

Tras dar cuenta de los acuerdos de Consell de Govern, la portavoz del Ejecutivo balear, Núria Riera, ha indicado que se ha tomado esta decisión porque se está en condiciones de certificar que las obras se acabarán, en un plazo de doce meses, gracias a que la situación económica de las arcas autonómicas ha mejorado, en parte, ha dicho, porque las políticas de austeridad aplicadas han ayudado a ello.

Así, Riera ha precisado que los 36 millones de euros serán "retornables", puesto que, según ha concretado, "el pago de esta partida está vinculada a la futura gestión que se realice de esta infraestructura".

"Las partidas figuran a contra certificación, con la garantía que ese dinero será reintegrado cuando se ponga en marcha el modelo de explotación y venta que se acuerde del Palacio de Congresos", ha precisado la portavoz del Govern.

De este modo, el Govern "se cubre las espaldas" aportando un dinero que ahora permite continuar la obras, paralizadas durante dos años, puesto que tiene la certeza de que en un futuro "volverá a las arcas autonómicas".