Detenidos
Agentes de los Mossos d'Esquadra vigilan a los detenidos por comercializar mercancía robada de camiones. MOSSOS D'ESQUADRA

Los Mossos d'Esquadra han desmantelado una red que comerciaba con mercancía robadas a camiones de gran tonelaje a través de un entramado de más de trece empresas pantalla, que en 2013 facturó de forma fraudulenta más de 1,5 millones de euros a terceras empresas, y la mayoría de chatarra.

Ofrecían a empresas chatarreras la mercancía robada de camiones En la operación se ha detenido a cuatro personas por blanqueo de capitales y se han imputado a tres más por falsificación documental. En total son seis hombres y una mujer, de 26 y 57 años, de nacionalidades española, ucraniana y rusa, como presuntos autores de los delitos de blanqueo de capital, falsificación documental y contra el patrimonio, según ha informado este viernes la policía catalana.

Las mismas fuentes han señalado que la última carga sustraída recuperada por la policía fue de 265 cajas de cambio nuevas de vehículos, valoradas en más de 500.000 euros, que estaban almacenadas en una chatarrería de Reus (Tarragona), robadas de un camión en Terrassa (Barcelona).

La investigación se inició en 2013, cuando la policía detectó partidas de mercancía procedentes de robos a camiones que se ofrecían a empresas chatarreras, y que se vendían a través de sociedades sin actividad mercantil aparente, lo que hizo sospechar de un posible entramado empresarial fraudulento para dar una aparente cobertura legal a las ventas.

Las ventas se hacían a través de empresas pantalla sin actividad mercantil aparenteDesde los Mossos se ha señalado que la red empresarial se había estructurado para que el seguimiento de las operaciones comerciales relacionadas con la mercancía ilícita condujera a nuevas sociedades pantalla, para dificultar el seguimiento entre su origen y su último destino.

Han añadido que la sofisticación de la trama societaria llegaba a al extremo de que a veces los investigadores pudieron acreditar, a través de los movimientos bancarios, flujos ficticios de dinero entre las empresas para simular movimientos monetarios de operaciones comerciales que, en realidad, no se llevaban a cabo.

La red robaba la mercancía en camiones y luego la ofrecía a los eventuales compradores, y para la entrega se contactaba con un testaferro que facilitaba facturación falsa para materializar la operación comercial, a cambio de una sustanciosa comisión.

Los detenidos están acusados de blanqueo de capitales y falsificación Durante la investigación se realizaron cinco entradas y registros en inmuebles y empresas de las localidades de Barcelona, Reus (Tarragona) y Vilanova i la Geltrú (Barcelona), y se recuperaron más de 23 toneladas de mercancía robada.

Los agentes también han practicado requerimientos judiciales de documentación mercantil y comercial a seis sociedades mercantiles que habían realizado operaciones con las sociedades pantalla controladas por el testaferro en los últimos dos ejercicios fiscales.

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