El presidente de EE UU, Barack Obama, ofreció hoy al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, la posibilidad de mediar para lograr un alto el fuego entre Israel y Hamás, y urgió a ambas partes a "restaurar la calma" a una situación que ha causado la muerte de 88 personas en apenas 72 horas, la mayor parte de ellas civile y muchos de ellos niños.

Obama reiteró su "rotunda condena" a los disparos de cohetes contra Israel  En una conversación telefónica, Obama aseguró a Netanyahu que Estados Unidos "sigue preparado para facilitar un cese de hostilidades, incluido un regreso al acuerdo de alto el fuego de noviembre de 2012", que fue mediado por la entonces secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.

Obama reiteró su "rotunda condena" a los disparos de cohetes contra Israel por parte de Hamás y otras organizaciones terroristas, y reafirmó el "derecho de Israel de defenderse contra estos ataques", informó la Casa Blanca en un comunicado.  "El presidente expresó su preocupación por el riesgo de una mayor escalada de violencia y destacó la necesidad de que todos los lados hagan todo lo que puedan para proteger las vidas de los civiles", añade el comunicado.

En otra conversación telefónica, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, pidió al secretario de Estado de EE UU, John Kerry, que intervenga para lograr un alto el fuego inmediato.

Netanyahu descartó este jueves un alto el fuego e insistió en que su país se prepara para ampliar la ofensiva militar contra Gaza, que en apenas 72 horas ha causado la muerte a 88 personasEl primer ministro israelí tuvo que frenar a los miembros más duros de su gabinete, que le exigieron incrementar el castigo a la Franja con medidas como la interrupción del suministro de electricidad y agua que Israel controla.

En las últimas horas aumentó del número de ataques aéreos y se produjeron cerca de un centenar de bombardeos más sobre distintos puntos de Gaza, que causaron la muerte a una treintena de personas este jueves y elevaron a casi 600 los heridos en los tres días de ofensiva. Siete de ellos murieron en un bombardeo contra un café en el que un grupo de personas disfrutaban de la semifinal del mundial de fútbol.

Obama volvió a expresar sus condolencias a Netanyahu y al pueblo de Israel por uno de los detonantes de la actual crisis, el asesinato de tres estudiantes judíos desaparecidos en Cisjordania, y urgió a "llevar a los responsables ante la justicia", señaló la Casa Blanca. El presidente estadounidense celebró, además, el arresto de sospechosos por el secuestro y asesinato del menor palestino Mohamed Abu Khdeir.

También mostró su "preocupación" por la situación de Tariq Abu Jedir, un joven palestino-estadounidense liberado esta semana tras ser detenido y supuestamente apaleado por policías israelíes, y tomó nota de "la decisión de Israel para resolver ese caso".