Publio Cordón
Publio Cordón, en una imagen de archivo. EFE

El excomponente del Grapo Fernando Silva Sande, condenado por el secuestro de Publio Cordón, será sometido a la misma prueba que Miguel Carcaño (la P300), y a otra complementaria, denominada N-400 y que se "aproxima más a un test de la verdad-mentira", para ayudar a encontrar el cadáver del empresario.

El neurofisiólogo José Ramón Valdizán, quien dirigirá esta prueba en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, ha desvelado que la prueba N-400 se basa en el mismo método que la P300 -es decir el cerebro emite ondas ante un estímulo, una imagen que pueden ser fotografías o texto- si bien puede ofrecer nuevos datos, ya que "discrimina" todo lo que es mentira y se aproxima "más a lo que sería realmente un test de la verdad".

El objetivo de la prueba a Silva Sande, que está autorizada por el juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez y para la que por el momento no se ha fijado fecha, es ayudar a encontrar el cadáver de Publio Cordón, secuestrado el 27 de junio de 1995 en la capital aragonesa y que presuntamente falleció en el sur de Francia.

La prueba trata de encontrar en la mente del sujeto lo que tiene escondido en la memoriaSegún ha explicado el doctor, el cerebro emite ondas en ambas pruebas, si bien estas son distintas, ya que mientras en la N-400 son de "discriminación", es decir, "solo emite ondas negativas si lo que se muestra es mentira", en el segundo caso siempre las emite, en base a lo que tienes guardado en la memoria, de mayor o menor longitud.

En la prueba P300 no se trata de dilucidar "la verdad o la mentira", sino de orientar la búsqueda, en este caso de restos mortales, a partir de lo que se tiene guardado en la memoria, es decir, a mayor longitud de onda mayores posibilidades de éxito.

La prueba N-400 ya se utilizó en los años ochenta del pasado siglo en California para detectar en el paciente errores de procesamiento semántico.

Nunca usada para este tipo de casos

Sin restar importancia a la P300, el doctor ha valorado la utilidad de esta segunda prueba, que hasta ahora nunca se había usado para este tipo de casos, y ha defendido que es "una pena" que no haya pasado del campo clínico hasta ahora, "posiblemente haya poca gente que sepa de potenciales cognitivos".

Valdizán ha realizado la prueba P300, además de a Miguel Carcaño, a Antonio Losilla, en prisión provisional por la muerte de su esposa, Pilar Cerdán, en la localidad de Ricla (Zaragoza).

En esta prueba, se muestran a las personas imágenes relacionadas con el caso y se trata de identificar los impulsos eléctricos emitidos.