El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, ha llamado "hipócritas" a quienes han criticado la puesta en marcha de los comedores de verano, y ha querido dejar claro que el Ejecutivo seguirá adelante con este tipo de iniciativas sin que le distraigan debates "artificiales y estériles".

En su blog personal, Paulino Rivero ha señalado que el Gobierno de Canarias puso en marcha el pasado martes, por segundo año consecutivo, el programa de inmersión lingüística con comedores de verano, a los que asistirán más de 6.000 alumnos de todas las islas.

Explicó que esta medida pretende atender a los menores cuyas familias están en situación de exclusión social y garantizar así su adecuada alimentación diaria, una iniciativa que la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, recomendó poner en marcha en todas las comunidades autónomas poniendo como ejemplo el caso de Canarias.

A pesar de esta recomendación, la mayoría de las comunidades del PP han anunciado que no seguirán las recomendaciones de Becerril, señaló Rivero, quien criticó cómo en algunos territorios, como Galicia, sus representantes han argumentado que no es una propuesta adecuada porque "podría generar excesiva visibilidad y discriminación".

"En Canarias no estamos dispuestos a cerrar los ojos, a instalarnos en la mentira de que el problema de la alimentación no existe. Muy al contrario, somos conscientes de ello y pretendemos, a través de actuaciones como ésta, dar respuestas adecuadas", subrayó el presidente canario.

Finalidad educativa

Paulino Rivero aclaró que esta iniciativa también cumple con una finalidad educativa, ya que se pretende mejorar la competencia del alumnado en lengua extranjera y sus conocimientos sobre otras culturas y sociedades, además de suponer una oportunidad para muchas personas que tienen en este proyecto su primera experiencia laboral.

Quiso recordar, además, que la alimentación del alumnado en situación de exclusión social no se reduce sólo al ámbito de los comedores de verano, ya que durante el curso escolar también se han aumentando el número de beneficiarios de coste cero o de alguna ayuda de comedor, llegando en el primer caso a atender a 11.500 niños y niñas.

Para el presidente, la iniciativa que ha promovido la Consejería de Educación es "irreprochable", pues el Gobierno "tiene un deber moral con quienes siguen sufriendo carencias y no tienen cubiertas sus necesidades básicas, especialmente cuando hablamos de niños y jóvenes", a los que, dijo, "debemos la mayor y mejor protección".