El Gobierno vasco anunció ayer su intención de realizar una campaña de inspección de instalaciones de gas butano entre mayo y junio para comprobar si se ha hecho la revisión de seguridad e impondrá multas, que van de los 200 a los 300 euros,  a los que se la hayan saltado.

El director de Consumo y Seguridad Industrial, Rubén Mendiola, calificó de «preocupante» la situación de las instalaciones de butano, aunque, dijo, cada vez son menos los hogares que disponen de este tipo de calderas.
Se calcula que en la comunidad vasca existen unos 150.000 usuarios de gas butano, aunque el número registrado es de 230.000, ya  que no se suele comunicar la baja, explicó Mendiola.

Señaló que el alto grado de incumplimiento de las revisiones se debe a que «es el propio usuario el que debe solicitar la revisión a la compañía». En su campaña, el Gobierno vasco inspeccionará entre 500 y 1.000 hogares de los que le consta que tienen gas butano.

La mayoría de los accidentes, 26 de los 39 ocurridos desde 2003, se produjeron en instalaciones de gas butano, saldándose con 4 muertos y 40 heridos, informó Mendiola.

La combustión defectuosa del gas, concentraciones muy altas de monóxido de carbono, el mal funcionamiento de la chimenea o las fugas de gas fueron los principales motivos de siniestros.

En cuanto a las instalaciones de gas propano, Mendiola anunció que el Gobierno vasco está tramitando una normativa para que las compañías sean las que realicen las revisiones de forma obligatoria. Hasta ahora, los usuarios eran los encargados de solicitar el examen, por lo que en dos tercios de los casos no se realizaba, lo que el director de consumo consideró insuficiente.

Las instalaciones de gas canalizado, por otro lado, son la mayoría de Gas Natural y se encuentran «razonablemente bien», ya que al ser obligatoria la inspección y correr a cargo de las compañías, se realiza en el 100% de los casos. En total, las que se miraron el año
pasado fueron 142.780; 122.000 de gas canalizado y este  tipo de suministro contaba con  461.529 clientes.

Pocos defectos graves

En Euskadi existen todavía unos 35.000 clientes de gas propano, aunque la cifra es «muy difícil de conocer», según explicó el director de Consumo vasco, Rubén Mendiola. El motivo es que los titulares son los propietarios de una comunidad. El año pasado se realizaron 2.524 revisiones de estas instalaciones y en el 68,5% de los casos loas calderas y calentadores no presentaron deficiencias y en un 1,43% hubo defectos muy graves, desglosó el responsable de consumo.