El extesorero del PP Álvaro Lapuerta ha afirmado este viernes al juez Pablo Ruz que nunca se ha apropiado de bienes ajenos ni ha colaborado en que otros lo hagan, haciendo referencia expresa al también extesorero Luis Bárcenas, y ha añadido que la honestidad siempre ha regido sus actividades.

Así lo ha dicho al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz tras acogerse a su derecho a no declarar porque, según ha asegurado, sus médicos y sus hijos se lo han recomendado dado su delicado estado de salud.

Ruz había citado al extesorero, que ha leído un breve texto al juez defendiendo su actuación, imputado de un delito de apropiación indebida por consentir presuntamente que Bárcenas se llevara dinero de la supuesta caja B del PP.

Lapuerta, de 86 años, ha llegado sobre las 12.20 horas a la sede del tribunal en un vehículo del que ha salido asistido por su hijo, y ha abandonado la Audiencia una hora después en medio de una gran expectación mediática.

Como en noviembre

El extesorero ha actuado este viernes de forma parecida al pasado noviembre, cuando Ruz le citó y ya se negó a declarar debido a su estado de salud, pero también leyó un escrito negando haberse enriquecido ilícitamente y destacando que el origen de sus fondos es conocido.

Ahora Lapuerta ha afirmado que nunca ha causado perjuicio patrimonial a nadie, nunca ha sustraído bienes ajenos ni ha colaborado a que otros lo hagan, y ha hecho mención expresa a Bárcenas, a quien, según el juez, ayudó a apropiarse de fondos de la supuesta caja B del PP que luego ingresó en Suiza.

Como ya hizo la última vez, ha leído un breve texto, en el que también ha defendido que la honestidad ha sido una constante en su vida.

En su comparecencia de noviembre, Lapuerta aseguró asimismo que dijo la verdad en sus anteriores declaraciones ante el fiscal anticorrupción en febrero y ante el juez en marzo, cuando afirmó no haber visto nunca los papeles y no reconoció los donativos de empresarios y pagos a altos cargos del partido que en ellos se muestran.

Delito de apropiación indebida

Ruz ha imputado a Lapuerta un delito de apropiación indebida en la trama principal del caso Gürtel (hasta ahora sólo estaba imputado en la pieza separada sobre los llamados papeles de Bárcenas), al considerar que ayudó a Bárcenas a quedarse con al menos 150.050 euros de la caja B que luego depositó en Suiza y con otros 149.600 euros de la supuesta contabilidad opaca del partido.

Este último dinero se destinó en 2004 a la compra de acciones de un medio de comunicación, pero finalmente, según sospechan los investigadores, Bárcenas lo desvió a una cuenta de su mujer y lo usó para pagar un piso. Según Ruz, Bárcenas se habría quedado con los fondos del partido "con el consentimiento de Lapuerta, prevaliéndose de sus cargos en la formación política y de la opacidad de la referida contabilidad paralela".

Los hijos del extesorero han hecho público, por otro lado, un comunicado en la que afirman que "se ha convertido al anciano Lapuerta en el chivo expiatorio de todas las miserias". "Lo que sucedió, ni más ni menos, es que el octogenario Lapuerta fue engañado por la misma persona que engañó al presidente del Gobierno y al resto de presidentes y secretarios generales del PP", señala el comunicado.