Prevén edificios de cinco a nueve alturas delante del paseo Alfonso
Desde el Asilo, a lo largo del primer tramo de Pi i Margall, la altura de los edificios podrá ser de nueve plantas. (M. Vila)
El Casco Vello de Vigo está más cerca que nunca de su necesaria y urgente rehabilitación. Tras años de proyectos y oportunidades perdidas y más de un lustro de trámites y expedientes, la Xerencia de Urbanismo aprobó ayer el Plan Especial de Protección y Reforma Interior del barrio antiguo de la ciudad.

Un documento que, después de pasar por el pleno, permitirá al Consorcio del Casco Vello iniciar las obras de construcción y restauración de viviendas. Este ente público, formado por Concello y Xunta, ya ha logrado adquirir 9.000 m2 «para pisos de alquiler», según adelantó ayer el portavoz del Gobierno local, José Manuel Figueroa.

Sin embargo, detrás de este plan, además de luces, hay sombras. El documento recoge un considerable aumento de la edificabilidad y las alturas de los inmuebles en toda la zona, «especialmente en el Barrio do Cura, la Panificadora y el Asilo», recordó el socialista, Mauricio Ruiz.

Mirador sin vistas

Así, la reordenación del Casco Vello, que abarca más de 200.000 m2 en pleno centro, permite bloques con alturas máximas de hasta cinco plantas justo delante del mirador del paseo Alfonso. Una construcción en vertical que admitirá hasta nueve plantas en la zona que va desde el Asilo por Pi i Margall, si se aprueba el nuevo PXOM, y que podría poner en peligro las vistas de uno de los pocos lugares de Vigo que quedan abiertos al mar.

Ante esta cuestión, tanto el Gobierno local como el BNG señalaron que habrá que «esperar al futuro» para ver si los edificios respetan las vistas sobre la ría y apuntaron, como única garantía, a la responsabilidad de los arquitectos de esa zona. Mientras, en la memoria de Vigo aún pesa el conflicto por la construcción del edificio Santa Marta, que logró pararse gracias a las intensas protestas sociales que hubo en la ciudad en 2004.

Zonas BIC. Protección especial

La reciente declaración del Casco Vello como bien de interés cultural (BIC) afecta a los soportales de la praza da Constitución, la colegiata Santa María, la praza Almeida, calle Real y la esquina de calle Triunfo.

Espacios libres. Más superficie

El nuevo plan incluye una superficie de unos 41.355 metros cuadrados destinados a espacios libres, dotaciones públicas y zonas verdes, unos 192 m2 más de los que se preveían en el proyecto inicial.

Aprobación en pleno. El último paso

El Plan del Casco Vello fue aprobado ayer en la Xerencia gracias al respaldo del PP y el BNG, la abstención del PSOE y a pesar del voto en contra del PG. Pero aún está pendiente de ser ratificado en un pleno municipal.

La panificadora

Silos. Serán del Concello y podrían alojar el archivo municipal, aunque el convenio de recalificación no lo precisa. Son 1.100 m2.

Restaurante. Ocuparía la última planta de los silos y estaría conectado con los nuevos edificios mediante una pasarela similar a la actual. A los 50 años sería propiedad del Concello.

Alturas. Tendrá entre siete y ocho alturas en los frentes de las calles Cachamuíña y Romil.

Galería comercial. La entrada sería desde la calle Alfonso XII y se adentraría en el interior de la manzana salvando los desniveles mediante rampas y escaleras.

Aparcamiento. Cada una de las viviendas tendría una plaza en el futuro parking subterráneo.

Viviendas. Se concretará más tarde; oscilarán entre 105 y 195 viviendas.