Semen
Estudio de semen en un laboratorio. ARCHIVO

Las parejas que luchan contra la infertilidad poco pueden hacer para mejorar la morfología de los espermatozoides, es decir, su calidad. Investigadores de la Universidad de Sheffield (Reino Unido) han comprobado que el tamaño y la forma de los espermatozoides apenas sufren modificaciones aunque se sigan unos hábitos de vida más saludables.

Según su trabajo, las mejores muestras de semen suelen obtenerse cuando el hombre lleva varios días sin tener relaciones sexuales, mientras que las peores se daban durante los meses de verano y en aquellos que fumaban marihuana. Sin embargo, el consumo de alcohol o tabaco no se asoció a un esperma más deforme, como tampoco el peso del varón.

Los espermatozoides de forma y tamaños estándares tienen más probabilidades de sobrevivirDiversos estudios han demostrado que los espermatozoides que tienen forma y tamaños estándares tienen más probabilidades de sobrevivir en el aparato reproductor masculino, pero por el momento no se había estudiado si los hábitos de vida podían condicionar su morfología.

En este trabajo, publicados en Human Reproduction, analizaron muestras de semen de casi 2.000 hombres obtenidas en 14 clínicas de fertilidad de Reino Unido, a quienes también preguntaron por sus hábitos de vida. La mayoría de los participantes, 1.652, tenían espermatozoides de un tamaño y forma dentro de los parámetros habituales pero 318 presentaban anomalías.

Según el criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando más del 4% de espermatozoides presentan una morfología normal se considera dentro de los valores de normalidad.

De este modo, los investigadores vieron que los hombres eran dos veces más propensos a tener espermatozoides anormales cuando la muestra se obtuvo durante el verano, y también fueron más propensos a tener espermatozoides anormales si eran jóvenes y fumaban marihuana.

En cambio, la mayoría de los otros factores médicos y de estilo de vida analizados, como el tabaquismo y el consumo de alcohol, no parecían estar relacionados con la morfología de los espermatozoides.