Los representantes de diez Ayuntamientos mallorquines han participado este lunes en el primer taller de formación en prevención de riesgos del ocio nocturno impulsado por la Plataforma por la Calidad del Ocio Nocturno de Baleares. El taller, dirigido a técnicos y responsables de los servicios sociales, policías locales, policías tutores y trabajadores sociales, nace con el objetivo de prestar apoyo a los ayuntamientos a la hora de diseñar y planificar una oferta de ocio nocturna en el municipio y trabajar de forma conjunta en la prevención del consumo de alcohol y drogas entre los menores.

El taller impartido por técnicos de diferentes administraciones: del Gobierno (PADIB, ISPIB, Dirección General de Seguridad), Consell de Mallorca, Ayuntamiento de Pollença e IREFREA ha incidido en la importancia de la prevención como la mejor forma de acometer la problemática de consumo de alcohol y drogas entre los jóvenes.

El diseño y la puesta en marcha de estrategias preventivas y normativas en las administraciones locales y la implicación de entidades y municipios se erige como puntal básico para la construcción de una oferta de ocio nocturno balear de calidad desde la perspectiva de la salud, la seguridad, la convivencia, la calidad y la imagen de las islas.

Con este objetivo se creó en el año 2011 la Plataforma para el Ocio Nocturno de Calidad, liderada por la Dirección General de Salud Pública y Consumo de la Conselleria de Salud, a través del PADIB, e integrada por representantes de 32 instituciones, entre las que están 8 organizaciones empresariales (hostelería y restauración), 8 organizaciones de la sociedad civil (asociaciones de padres/madres, vecinos, jóvenes), 6 direcciones generales del Gobierno autonómico, los 4 consells insulares, 5 ayuntamientos y la Federación de Entidades Locales de las Islas Baleares.

El objetivo por construir una oferta de ocio nocturno de calidad en Baleares se centra principalmente en prevenir el consumo de alcohol entre los menores, lo que pasa por restringir el acceso de los menores de edad al alcohol; controlar la oferta ilegal de bebidas; reducir el número de conductores bajo la influencia del alcohol u otras drogas, y mejorar la imagen de Baleares como destino turístico de primer orden.