A.N.N., el hombre acusado de acabar con la vida de un ciudadano de Gambia en 2012 en Cuevas del Almanzora (Almería) mediante un disparo de escopeta, ha reconocido los hechos este lunes en la vista oral con jurado que se ha celebrado en la Audiencia Provincial, si bien ha negado que su compañera sentimental, acusada de facilitar su huida, conociera los hechos al iniciar su marcha del lugar.

El acusado, que ha contestado a las preguntas de las defensas y el Ministerio Fiscal, que interesa para él 15 años de prisión; ha relatado ante el tribunal de jurado que él mismo disparó contra la víctima con una escopeta, propiedad del padre de su pareja sentimental, que había cogido para ir de caza y que tenía guardada en la finca de su propiedad.

El presunto autor material del crimen, procesado por un delito de homicidio y otro de tenencia ilícita de armas mientras que su compañera sentimental, ha manifestado que tras acabar de improviso con la vida de M.C., de 28 años, abandonó precipitadamente el lugar y se dirigió hacia el coche en el que se encontraba su mujer y su hijo, por entonces con un año y medio de edad.

No obstante, el acusado ha negado que conociera a la víctima hasta ese momento ni tampoco que estuviera ocupando una finca de su propiedad. Igualmente, ha asegurado que el gambiano "se puso muy agresivo" antes de que efectuara el disparo, de modo que una vez que lo atacó, abandonó precipitadamente el lugar sin saber si estaba muerto o no; hechos de los que, ha añadido, tampoco informó a su pareja.

Por su parte, M.I.C.N., acusada de ser cómplice y para la que se solicitan ocho años de prisión, ya que conducía el vehículo con el que abordaron a la víctima y en el que luego se dieron a la fuga, ha negado su implicación en la trama aunque ha reconocido que ella conducía el vehículo en el que abandonaron el lugar.

Según su relato, ha explicado que ella conducía la furgoneta en la que accedieron a la vivienda tipo cueva ubicada en el barrio de El Calvario, de manera que después de dejar al principal acusado, ella siguió al volante para poder dar la vuelta con el vehículo y encarar el camino de vuelta. Así, ha explicado que mientras realizaba la maniobra oyó "un petardazo" y, acto seguido, encontró al padre de sus hijos "gritando, llorando y muy nervioso", según ha relatado visiblemente emocionada.

"Nos fuimos a Águilas (Murcia) pero no para huir, sino porque llamé a mis cuñados que se echaron las manos a la cabeza", ha explicado la mujer, quien también ha negado conocer que hubiera una escopeta ya que el acusado hasta ahora había cazado "con arco y ballesta".

La acusada, que ha reconocido que en su declaración ante el juzgado de Instrucción mintió a descartar su implicación en los hechos, ha asegurado que ella condujo el vehículo para "salir de allí" al tiempo que ha negado cualquier intencionalidad, versión que ha escudado en la presencia de su hijo en el interior del jeep.

En este sentido, el acusado ha relatado el "miedo" que sufrió ante el despliegue policial que rodeó el municipio así como por los incendios que se desataron en las viviendas próximas a su casa cueva y las "amenazas" que sufrió su familia. Por su parte, su pareja, que se encuentra en libertad con cargos, ha manifestado que mensualmente envía dinero "entre 50 y 70 euros" a los familiares de la víctima.

A la vista de la declaración del acusado, la Fiscalía ha renunciado al resto de pruebas testificales y documentales para la próxima sesión del juicio, a lo que se han adherido las defensas. En este sentido, este martes las partes presentarán sus conclusiones y el juicio quedará visto para sentencia.

Los hechos

Según recoge el escrito de calificación provisional, A.N.N. "mantenía discusiones y disputas" con M.C., natural de Gambia, "originadas después de que este ocupase una vivienda tipo cueva en el barrio de El Calvario" de Cuevas del Almanzora.

Por este motivo, a las 19,45 horas del 27 de abril de 2012, se personó en la casa de la víctima con una escopeta de caza "decidido a terminar con su vida" presuntamente, se bajó del jeep que conducía M.I.C.N., y tras discutir de nuevo, "efectuó un disparo con un proyectil tipo cartucho de plomo a menos de un metro de distancia".

El fiscal subraya que el proyectil, "entre la octava y novena categoría", penetró en el hemotórax derecho de M.C. "con afección de órganos vitales como el pulmón y los bronquios", lo que le provocó "la muerte inmediata por shock hipovolémico y asfixia mecánica por aspiración.

El relato de hechos del Ministerio recoge que, a continuación, A.N.N. se introdujo nuevamente en el coche con la escopeta, para la que no tenía licencia y propiedad del padre de su compañera, y huyo "inmediatamente del lugar" si bien fue detenido por la Guardia Civil en Águilas (Murcia) poco después.

La coacusada M.I.C.N., según considera, "era sabedora y estaba conforme con las intenciones" de su compañero y estuvo al volante del turismo "en todo momento", por lo que, para la Fiscalía, "contribuyó a la acción de A.N.N., facilitándole la llegada y la salida del lugar, y ejerciendo durante el suceso funciones de vigilancia y eventual auxilio".

La Fiscalía interesa, asimismo, que el acusado y su compañera, de forma subsidiaria, indemnicen con 150.000 euros a los padres del fallecido, de 28 años, y en caso de "no existir", con 50.000 euros a cada hermano "si se acredita su existencia".

El crimen dio lugar a una manifestación en Cuevas del Almanzora para reclamar justicia y a que el alcalde de Cuevas, Jesús Caicedo, se reuniese en varias ocasiones con vecinos del fallecido para hacer un llamamiento a la calma.

Paralelamente, se desató un incendio que ha afectó a dos casas-cueva en la misma calle donde residía la víctima y cerca por tanto del lugar del homicidio aunque entonces la Guardia Civil descartó que guardase relación.

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