Iñigo Urkullu
El lehendakari, Iñigo Urkullu, en una conferencia en la inauguración del curso 'El fin de ETA y la recuperación de la convivencia en el País Vasco'. EFE

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha invitado este lunes al Gobierno central a impulsar una nueva etapa entre ambos ejecutivos para consensuar políticas como la penitenciaria que hagan avanzar en el fin de ETA.

En la inauguración del curso de verano 'El fin de ETA y la recuperación de la convivencia en el País Vasco: Temas pendientes', el lehendakari ha apelado al diálogo y a la colaboración entre el Ejecutivo de Mariano Rajoy y otras fuerzas políticas "en todo aquello que sea relevante para la paz y la convivencia".

Urkullu ha citado como ejemplo de esta cooperación la política penitenciaria, con el objetivo de poner en común las líneas de actuación "dentro del marco de las posibilidades legales" y "acorde a la nueva realidad social" porque, ha añadido, "no hacer nada o actuar unilateralmente es la actitud más contraindicada en una situación como ésta".

Para Urkullu, la pervivencia de una organización terrorista "terminal" impide a la izquierda abertzale avanzar El lehendakari ha asegurado que la responsabilidad "prioritaria" de su gobierno es "apelar, urgir y contribuir a un final ordenado, definitivo e incondicionado" de la violencia de ETA, que debe hacerse con "seriedad, realismo y rigor en el más corto espacio de tiempo posible".

Por eso durante su intervención, el lehendakari ha exigido a ETA que "no demore más su proceso de desarme y desaparición", pues la banda es en la actualidad "un amarre del pasado que obstaculiza el progreso hacia el futuro".

En opinión de Urkullu, la pervivencia de una organización terrorista "terminal" impide a la izquierda abertzale avanzar. "Es muy difícil entender que ETA no vea esta realidad de la que hasta la propia izquierda abertzale es plenamente consciente", ha añadido antes de apelar a estas formaciones a dar los pasos necesarios que permitan colaborar con normalidad con el resto de partidos.

A estas fuerzas políticas también ha hecho un llamamiento Urkullu para que en este segundo semestre de 2014 hagan un esfuerzo para crear "un nuevo clima de colaboración y confluencia", especialmente el PP y el PSOE, a quienes ha pedido que después del verano acudan a la Ponencia de Paz y Convivencia del País Vasco.

Durante su discurso, que ha durado más de cuarenta minutos, el lehendakari ha desgranado las principales propuestas del plan de Paz y Convivencia impulsado por su gobierno y que representa "una invitación a buscar el acuerdo básico" y a promover este consenso para "un tiempo nuevo".

El Gobierno vasco "no puede hacerlo solo", "no tiene la receta ni la fórmula mágica". "Tenemos que hacerlo juntos, esta es nuestra tarea pendiente", ha apostillado antes de apelar al espíritu de Mandela —"si quieres hacer las paces con tu enemigo tienes que trabajar con él"— como "cimiento" de este nuevo tiempo.

Las víctimas, contra el plan de Urkullu

La presidenta de la asociación de víctimas del terrorismo del País Vasco (Covite), Consuelo Ordóñez, ha pedido por su parte al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que combata el "blanqueamiento del terror" en el que se basa el plan nacionalista de Iñigo Urkullu, que quiere "paz por impunidad".

El "falso" proceso del Gobierno vasco es la "forma que tienen de blanquear la historia de terror" que ha vivido España con ETA Ordóñez, arropada por la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, ha insistido en que el "falso" proceso del Gobierno vasco no es más que la "forma que tienen de blanquear la historia de terror" que ha vivido España con el terrorismo de ETA.

Y mientras el PNV llama a un nuevo cambio en las leyes penitenciarias porque quiere "paz por impunidad", las víctimas —ha recalcado la presidenta de Covite— piden la aplicación del Estado de derecho y de las leyes. "Aun siendo malas, que lo son y mucho, queremos la aplicación de las leyes", ha enfatizado.

No quieren las víctimas una política penitenciaria "con atajos", porque sería "fraude" de ley, sino ser los actores principales en la gestión del final de ETA, que "tiene que ser desde la dignidad y desde la libertad".

Un final basado en la memoria, la dignidad y la justicia no sólo por las víctimas, sino para regenerar la democracia porque durante décadas el estado de derecho "ha hecho dejación de funciones", ya que de lo contrario "no existiría esta realidad de 400 crímenes sin resolver", ha subrayado Ordóñez.

También la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, ha hecho referencia a los atentados todavía no procesados y ha dicho que el olvido "no puede habitar entre nosotros ni entre las generaciones venideras" porque el terrorismo no sólo ha dejado secuelas físicas y psicológicas, sino que ha intentado además impedir la democracia.