Rosa Montero
La escritora Rosa Montero.

Autores como José María Merino, Rosa Montero, Javier Negrete, Marc Pastor o Felix J. Palma, con carreras reconocidas y consolidadas, se han sumado a la moda anglosajona de las distopías en el volumen Mañana todavía, coordinado por el también escritor Ricard Ruiz Garzón.

Ruiz Garzón asegura que el denominador común de todas las doce historias recogidas en Mañana todavía es que "nos hacen pensar en lo que puede ocurrir en un futuro próximo si seguimos por este camino".

El autor decidió realizar esta antología porque "es uno de los temas que actualmente podían dar más juego, ya que vivimos en un momento de crisis con poca confianza en el futuro, y ése es el escenario ideal para despertar el interés de la sociedad"

Ya lo cultivó George Orwell en el siglo XXNo esconde que el tema está de moda y los autores españoles no han escrito mucho sobre este subgénero que, además, "ya cultivó George Orwell en el siglo XX".

Cada una de las distopías reflexiona sobre una temática, dominando las que se refieren a la "tecnología más inmediata", si bien otras siguen "la línea de catástrofe natural provocada por el cambio climático", temas sociales y políticos de denuncia, el futuro "conflictivo de la maternidad" y otras "más poéticas o literarias" que tienen que ver con la cultura.

Doce escritores

La antología, publicada por el sello Fantascy de Penguim Random House, cuenta con doce escritores que aceptaron el reto de sumarse a esta propuesta con la creación o reescritura de distopías: José María Merino, Rosa Montero, Laura Gallego, Elia Barceló, Javier Negrete, Marc Pastor, Emilio Bueso, Juan Jacinto Muñoz Rengel, Felix J. Palma, Susana Vallejo, Juan Miguel Aguilera y Rodolfo Martínez.

El criterio de la elección de estos escritores entre muchos otros es que "fueran autores ya consagrados con algún título en el mercado y que hubiesen tratado algún elemento distópico".

Ricard Ruiz ha explicado que encargó a cada uno de ellos una distopía, "un texto totalmente nuevo y que simplemente informasen de las líneas generales para que no coincidiesen entre ellas, pero hay dos excepciones. Félix Palma reescribió a fondo un relato de hace 20 años que nadie conocía y Rosa Montero rescató uno que había sido publicado en El País hace muchos años".

Laura Gallego fue la elegida para abrir el volumen porque "es una de las sorpresas del libro, ya que está muy encasillada en el género fantástico" y cree que ha hecho un "ejercicio perfecto sobre las redes sociales y la sociedad del espectáculo".

Ricard Ruiz decidió que Javier Negrete y su novela corta fuese el encargado de cerrar porque "me parece como el Quijote de las distopías, salvando las distancias, por el sentido del humor y la parodia que introduce".

"Las distopías son un género muy poco desarrollado pero que todo el mundo conoce ya que a quien preguntes conocerá 1984 de Orwell, Un mundo feliz, Fahrenheit 451 o algunas más modernas como V de Vendetta, Black Mirror o Los Juegos del Hambre", añade.

El escritor ha explicado que una distopía no intenta predecir el futuro ya que "no es un valor literario ser pitonisa ni tener una bola mágica" sino que lo que preocupa es el presente.