Un total de trece psicólogos de Ibiza y dos de Formentera prestan desde el 1 de junio el servicio de intervención psicológica en Emergencias, interrumpido en 2008.

"La anterior experiencia, con siete psicólogos, fue muy positiva y cada vez hay profesionales mejor formados. Ahora, en principio el convenio suscrito con el Govern estará en vigor hasta el 31 de diciembre de 2015. La voluntad de todos es que haya continuidad", han manifestado desde el Colegio de Psicólogos de Ibiza.

Según han informado responsables de dicho Colegio, sólo hay que contactar con el 112 para solicitar la ayuda de estos profesionales. "Es un servicio activo las 24 horas, todos los días del año", han detallado.

Asimismo, han dicho que "ahora comienza una tercera etapa en relación a este servicio" y han recordado que, en una primera etapa, se creó en 1998 y estuvo operativo hasta 2000. El servicio de intervención psicológica se retomó en 2006 hasta 2008 y ha sido ahora cuando, de nuevo, se ha renovado el convenio con el Govern.

"En 2008 y durante varios años, se traspasó el servicio a la Cruz Roja, que llevó a cabo esta labor", han detallado. "Nos parecía que era una carencia importante que existiera un servicio así sin la monitorización y un asesoramiento directo por parte del Colegio de Psicólogos", han reiterado.

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Intervenciones en 2008

En 1998, en las Pitiusas el servicio registró 0 intervenciones; en 1999, se registró una asistencia. En 2000, tres. Además, en 2006, 2007 y 2008, en las Pitiusas se produjeron 20, 17 y 56 intervenciones, respectivamente.

"Tenemos más población y además, el resto de servicios que intervienen en una emergencia conocen este recurso. Nuestra función más habitual, con más del 50 por ciento de actuaciones, es la comunicación de malas noticias, que antes debía realizar una patrulla de agentes locales o de la Guardia Civil. Además, participamos en la gestión de accidentes, acompañamos a familias de personas desaparecidas o con intentos de suicidio", han manifestado.

El objetivo principal, según han recordado, es minimizar los efectos negativos provocados por una situación de emergencias. "Los estudios avalan que es muy eficaz una rápida intervención, así como ayudar a restar consecuencias psicológicas posteriores a un suceso, evitando cuadros de depresión o trauma", han destacado al explicar que "se trata de acotar los efectos de un suceso", han concluido.