El papa Francisco recibió este lunes a los reyes de España con una cordial bienvenida, en la que no faltaron las bromas, y Felipe VI se despidió del pontífice "con la esperanza de verle en España", tras explicarle que el relevo en la Corona ha sido "muy intenso", pero lo ha vivido "tranquilo"

Antes de entrar en la biblioteca privada del papa para esta reunión, que duró unos 40 minutos, don Felipe se dirigió al papa para preguntarle, sonriente, "¿Los monaguillos delante?", en alusión a la reciente visita al Vaticano de los reyes Juan Carlos y Sofía, cuando el pontífice, con esta expresión, les invitó a pasar antes que él. "Así es, ¿se lo contó su padre?", contestó, divertido, el papa, antes de ceder el paso a Felipe VI y la reina Letizia.

Para esta audiencia con el papa, don Felipe acudió a la Santa Sede con traje y corbata azul oscuro, mientras que doña Letizia vestía un traje de chaqueta blanco y no llevaba mantilla.

Esto se conoce como el 'Privilège du blanc', el 'Privilegio del blanco', una virtud por la que sólo las reinas católicas pueden contrariar el protocolo general que establece el Vaticano para ser recibidos por el papa, y les concede así el privilegio de presentarse ante él vestidas de blanco y con mantilla blanca. El requisito es ser reinas y pertenecer a una monarquía de las establecidas como católicas.

"Con la esperanza de verle en España"

El papa y don Felipe se mostraron muy sonrientes en las palabras que intercambiaron tanto al inicio como al término de la reunión, momento en que el rey se despidió de él "con la esperanza de verle en España" y el pontífice se dirigió además a la reina Letizia para decirla: "Con la esperanza de volver a verla pronto".

En el habitual intercambio de regalos, los reyes entregaron al papa un facsímil del Oráculo manual y arte de prudencia del jesuita Baltasar Gracián, que reproduce el original adquirido por un ilustre gracianista argentino, Jorge Furt, un pequeño volumen que don Felipe hojeó ante el pontífice, al tiempo que le explicaba cómo el original se encuentra en la Pampa argentina.

Según el cervantista español Jaime Moll, en 1947, tres siglos después de la publicación del libro, la librería Dolphin Book anunció la venta de un ejemplar de la edición del Oráculo de Juan Nogués (1647), que fue adquirido por Furt. Este lo facilitó a Miguel Romera Navarro y se publicó en 1954 en Madrid "como Anejo LXII de la Revista de Filología Española". Asimismo, en 1958 se publicó en Buenos Aires un facsímil de la edición de Huesca.

Fuentes de la casa real enmarcan este presente en la tradición de cortesía y protocolo que se desarrolla en todas las visitas a jefes de Estado y, por tanto, su coste, no especificado, se repercutiría a la partida existente en los presupuestos de la Casa correspondiente a 'Atenciones protocolarias y representativas', para el que en este ejercicio están destinados 820.000 euros. El libro, en cualquier caso, puede adquirirse en cualquier librería y en edición ebook por precios que oscilan entre los 0,89 euros y los 70 euros, aproximadamente.

El papa manifestó un visible interés por el librito que le mostraba don Felipe, la obra más traducida de su autor, en la que el aragonés Gracián recoge trescientos aforismos que él mismo despojó de sentido religioso y convirtió "en respuestas susceptibles de aplicar en cualquier circunstancia, incluidas las de la política", según precisa una nota explicativa de la Casa del Rey.

Tras la audiencia, los reyes mantuvieron un encuentro de 35 minutos con el secretario de Estado vaticano, Pietro ParolinPor su parte, el papa obsequió a sus invitados con un medallón de bronce que reproduce el diseño inicial de la basílica de San Pedro -que, a diferencia del definitivo, contaba con una columnata cerrada en torno a la plaza-, así como con un ejemplar de su exhortación apostólica Evangelis Gaudium.

Tras la audiencia, los reyes mantuvieron un encuentro de 35 minutos con el secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, en el que trataron diversos asuntos sociales, entre ellos el desempleo y la situación de los jóvenes en España, así como cuestiones relacionadas con la evolución de Iberoamérica.

Según informaron fuentes de la Casa del Rey, don Felipe comentó con Parolin que, en la audiencia con el papa, había reiterado la invitación para que el pontífice visite España con ocasión del quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, un viaje fácil de llevar a cabo, porque "puede ser cuestión de horas", según subrayó el Rey ante el secretario de Estado.

Tradición

Felipe VI visitó el Vaticano por primera vez en el año 2000 y fue recibido por Juan Pablo IIEsta visita al papa con la que han inaugurado su agenda confirma y valida la tradición de los reyes españoles de acudir a la Santa Sede al inicio de sus reinados para ser recibidos por el sucesor del apóstol Pedro.

La primera vez que Don Felipe visitó el Vaticano, fue el 26 de junio del año 2000 con ocasión del Jubileo de la Iglesia Católica y el entonces príncipe de Asturias atravesó la Puerta Santa de la basílica de San Pedro y se arrodilló bajo su umbral unos momentos, en actitud de recogimiento, para ganar, como un peregrino más el jubileo. En esa ocasión fue recibido por el papa Juan Pablo II.

El actual rey de España conoció a Wojtyla en 1982, cuando este hizo su primera visita a  España y la última vez que lo vio fue en mayo de 2003, de nuevo en Madrid, con motivo del quinto viaje del pontífice a España.

Juan Pablo II bendijo en 2004 el matrimonio

Un mes después de la boda de los príncipes de Asturias, el 28 de junio de 2004, el papa Juan Pablo II bendijo su matrimonio e hizo votos para que la pareja formaran un hogar feliz lo que constituye una tradición de la familia real española, en una reunión en la biblioteca privada del Pontífice. Don Felipe y Doña Letizia volvieron de nuevo a la Santa Sede el 1 de mayo de 2011 para asistir a la beatificación de Juan Pablo II en la plaza de San Pedro, cuando conocieron a Benedicto XVI.

Además de con Juan Pablo II y el papa Bergoglio, los nuevos monarcas también se reunieron en el Vaticano con Benedicto XVI precisamente el día de la beatificación del papa Wojtyla el 1 de mayo de 2011. Además, el papa Emérito fue recibido por los entonces Príncipes de Asturias en Santiago de Compostela el 6 de noviembre de 2010, cuando visitó la ciudad española con motivo del Xacobeo compostelano.

En agosto de 2011 Don Felipe y Doña Letizia volvieron a reunirse con Benedicto XVI en Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Le acogieron en el palacio de la Zarzuela y asistieron al encuentro que mantuvo el pontífice con los jóvenes de todo el mundo en la base de Cuatro Vientos.