La organización Ecologistas en Acción celebrará este sábado en distintas ciudades españolas el Día de Acción Global contra las prospecciones para mostrar la oposición social "mayoritaria" a la extracción de petróleo en el mar.

Bajo el lema 'Nos sobra energía renovable y humana', la organización asegura que sobra energía renovable frente a los hidrocarburos y que también sobra la energía ciudadana que está en contra de "uno de los proyectos que suponen una amenaza para el medio ambiente y las economías locales".

Entre las actividades organizadas destacan cadenas humanas, mosaicos de manos negras, mesas informativas y otras acciones en distintos puntos de toda España.

En la actualidad, España cuenta con al menos diez perforaciones marinas activas para la extracción de petróleo o gas o instalaciones de almacenamiento, todas ellas pertenecientes a Repsol. Cuatro pozos de perforación de petróleo y una instalación de almacenamiento de gas en Tarragona (que tienen un largo historial de vertidos); dos pozos de extracción de gas natural en Cádiz, y dos pozos de extracción y una instalación de almacenamiento de gas en Vizcaya.

Sin embargo, la organización advierte de que este número se multiplicará por los permisos vigentes de investigación y búsqueda de explotaciones de hidrocarburos en cinco zonas marinas: la costa andaluza, el Golfo de Valencia, la costa Braba y Canarias.

Ecologistas en Acción subraya que cada fase del proceso de las prospecciones implica fuertes impactos ambientales y una amenaza constante de vertidos, que pueden suponer auténticas tragedias para la socioeconomía local.

En concreto, se han referido a las exploraciones sísmicas, que provocan un que generan fuertes ondas sonoras que provocan una gran mortandad de especies como los cetáceos y contribuyen a la reducción de los recursos pesqueros.

"Aunque la industria insiste siempre en que está todo bajo control, lo cierto es que los vertidos son muy frecuentes: sin ir más lejos, la plataforma Casablanca, de Repsol, situada frente a Tarragona, ha tenido vertidos importantes, el último en diciembre de 2010, de más de 160.000 litros de crudo. Y sin olvidar casos dramáticos, como el tremendo vertido provocado en el Golfo de México por la Plataforma Deepwater Horizon, de BP. Todo está bajo control, hasta que deja de estarlo. Y entonces las consecuencias las paga el medio ambiente y la población de las zonas litorales", ha apostillado Ecologistas en Acción.