Un informe, elaborado por la ONG Igia y el Frente de Liberación Gay, vincula por primera vez el repunte del VIH entre homosexuales y el consumo de drogas en los locales de ocio gay.

Consumen drogas para conseguir un efecto potenciador social y de la misma actividad social

El investigador del informe, Mauricio Sepúlveda, destacó ayer que "todas las personas" que frecuentan clubs y saunas donde se dan encuentros homosexuales consumen drogas para conseguir
un efecto "potenciador social y de la misma actividad sexual".

No obstante, se olvidan los "efectos secundarios" que pueden provocar estas sustancias estupefacientes y es posible que inciten a prácticas sexuales de riesgo, es decir, sin la protección de un preservativo.

Percepciones equivocadas

Según Sepúlveda, la "baja percepción del riesgo, la fatiga informativa" y la creciente consideración de que el VIH es una enfermedad crónica y no mortal explican estos comportamientos.

El estudio se ha centrado en el uso de sustancias y comportamiento sexual en espacios donde los hombres tienen sexo con otros.

Los resultados de la Encuesta sobre hábitos sexuales del Instituto Nacional de Estadística indican que un 3,9% de los hombres españoles ha tenido relaciones sexuales con otros hombres.

Durante hoy jueves y mañana se realizarán una serie de actividades en Barcelona para dar información sobre estas conductas de riesgo.