El túnel de Pío XII
El túnel de Pío XII, inaugurado ayer (RAFAEL ALBARRÁN /EFE) RAFAEL ALBARRÁN /EFE
Los recién inaugurados subterráneos de la M-30 traen de cabeza a los conductores y al Ayuntamiento de Madrid.

Para acabar con esta situación, el Ayuntamiento editará dos millones de manuales de 24 páginas
El
túnel de San Vicente, abierto la semana pasada, retiene cada día a cientos de conductores en su interior. Y esta semana el túnel norte del by-pass sur ha registrado retenciones diarias en su salida (Pirámides), como ya informó 20 minutos.

El Ayuntamiento achaca estos problemas al desconocimiento de los conductores. "El viernes [día de su inauguración] muchos utilizaron el by-pass como si fuera un tramo más de la M-30 y no como el atajo que en realidad es", según declaró ayer Pilar Martínez, concejala de Urbanismo.

El único objetivo de este subterráneo es, según la edil, que los conductores que se dirigen a la A-5 y la A-6 desde la M-30 puedan ahorrar tiempo.

Para acabar con esta situación, el Ayuntamiento editará dos millones de manuales de 24 páginas que explicarán cómo usar las nuevas infraestructuras municipales.

Una portavoz del Ayuntamiento dijo que ayer se desconocía cuál será el coste económico de estas guías ni cuándo comenzará su distribución.

En el folleto se describirán las nuevas carreteras construidas en el último mandato y se explicará cuáles son las medidas de seguridad de los túneles y cómo actuar en caso de accidente.

Abierto el túnel sur de Pío XII

El túnel sur de Pío XII, que conecta Monforte de Lemos y Sinesio Delgado con Castellana, Pío XII y M-30, abrió ayer.

Sus 1,6 km de trazado absorberán a diario hasta 20.000 vehículos. Este túnel, cuyo sentido norte se inauguró en julio, configura un nuevo eje este-oeste en el norte de Madrid junto con el nudo de La Paloma y el distribuidor de tráfico bajo las torres de la Ciudad Deportiva.