Nuevos gravamen en la reforma fiscal
Así quedan los nuevos gravamen en la reforma fiscal. CARLOS GÁMEZ

El Gobierno ha presentado un anteproyecto de ley que llevaría supuestamente a una rebaja de la presión fiscal a través del IRPF, que el ministerio de Hacienda ha calculado en una caída media del 12,5% en los impuestos directos.

Sin embargo, un estudio en profundidad permite localizar casos en los que determinados tramos de renta se verían perjudicados con esta medida, no sólo no consiguiendo una rebaja en sus impuestos, sino una ligera subida en su porcentaje de gravamen del IRPF.

Una de las medidas más criticadas del anteproyecto de ley es que reduce los tramos de cotización de los siete actuales a sólo cinco, lo que en opinión del sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda es perjudicial para la "progresividad" de los impuestos, ya que hace menos diferenciaciones entre los ingresos de los contribuyentes.

Según Ghesta, esta reforma hará que "los principales beneficiarios de la reforma no sumen más de 73.000 contribuyentes -los que ingresan más de 150.000 euros anuales- que suponen en torno al 0,3% del total de declarantes, según los datos de la propia Agencia Tributaria".

No se puede afirmar que sea una bajada para todos si no bajan el IVA En paralelo, hay un grupo muy numeroso de ciudadanos que verá cómo la reforma fiscal destinada a bajarles los impuestos, en realidad podría subírselos. Cruzando los tramos del IRPF de 2014 y los que regirán en 2015 y 2016 puede apreciarse que el tramo de contribuyentes que cobren entre 20.200 euros y 33.007 euros pasarán de pagar un 30% en 2014 a pagar un 31% en 2015, para volver de nuevo al 30% en 2016.

Según datos de 2011, había 3.036.833 contribuyentes en el tramo entre los 21.000 y los 30.000 euros, que con la nueva medida pasarían a pagar unos 100 euros más de media al año.

Preguntados al respecto, los técnicos de Hacienda corroboran esta situación, aunque los afectados podrían no pagar más impuestos por la decisión del Gobierno de subir los mínimos personales y familiares, que "contrarrestan" el porcentaje del gravamen. Según se ha anunciado este lunes, esta cantidad pasaría de los actuales 5.151 euros a los 5.550, lo que podría suponer una media en torno a los 100 euros menos al año en impuestos para este tramo.

Amortiguar el impacto

"La rebaja en el primer tramo de la escala del IRPF y el aumento de las cuantías de los mínimos personales y familiares afectan a todos los contribuyentes por igual, por lo que los 8,8 millones de ciudadanos que cobran entre 12.450 y 33.000 euros amortiguarán el impacto de la rebaja fiscal de las grandes fortunas", hacen ver desde Ghesta. "Sus tipos aumentan entre 0,25 y 1 punto sobre la tarifa vigente, de manera que serán las cargas familiares de cada uno las que determinen si hay subida o bajada de impuestos en este tramo", advierten los técnicos.

En estos términos, además de los contribuyentes de más de 150.000 euros anuales de ingresos, saldrían súmamente beneficiados los que estuvieran en el tramo de los 53.407 y los 60.000, que podrían ver cómo su IRPF baja del 47% actual para pasar al 39% en 2015 y al 37% en 2016.

Por otro lado, y según denuncian desde Ghesta, "los 11,5 millones de trabajadores y pensionistas que ganan menos de 11.200 euros anuales no se verán afectados por la rebaja fiscal propuesta por Moncloa, ya que actualmente no tributan". "El Gobierno, al no bajar otros impuestos que soportan los ciudadanos, como el IVA o los impuestos sobre los Hidrocarburos o la Electricidad, no puede afirmar con la rotundidad que lo hace que la presión fiscal haya bajado para todos".