Perdón
Un post-it con la palabra 'Sorry' (perdonar, en inglés). GTRES

Perdonar no sólo puede mejorar una relación sino también la salud, como demuestran diferentes estudios científicos.

Es un acto que ayuda a bajar el riesgo de ataque cardiaco, mejorar los niveles de colesterol y el sueño y reducir el dolor, la presión sanguínea y los niveles de ansiedad, depresión y estrés, señalan desde Johns Hopkins Medicine en Estados Unidos.

La ira crónica nos sitúa en un modo de 'lucha o huída'Además, la investigación apunta a un aumento de estas conexiones entre salud y perdón a medida que se cumplen años, señalan desde la web estadounidense. "Existe una enorme carga física derivada de sentirse herido y disgustado", señala la doctora Karen Swartz, directora de la Consulta Clínica de los Estados de Ánimo en Adultos del Hospital Johns Hopkins en Baltimore.

La ira crónica nos sitúa en un modo de 'lucha o huída', que da lugar a numerosos cambios en la tasa cardiaca, la presión sanguínea y la respuesta inmune, apuntan desde la institución médica. Estos cambios aumentan el riesgo de depresión, enfermedad cardiaca y diabetes, entre otros trastornos, y sin embargo el perdón calma los niveles de estrés y conduce a una mejora de la salud, añaden.

El perdón no se refiere sólo a las palabras. "Es un proceso activo en el que se toma una decisión consciente de dejar ir los sentimientos negativos lo merezca la persona o no", explica Swartz. Al liberar la ira, el resentimiento y la hostilidad, empiezas a sentir empatía, compasión y algunas veces incluso afecto por la persona que fue injusta contigo.

Las investigaciones han descubierto que algunas personas son de forma natural más propensas al perdón. Por ello, tienden a sentirse más satisfechas con sus vidas y a tener menos depresión, ansiedad, estrés, ira y hostilidad. Las personas que se perpetúan en el enfado, sin embargo, son más proclives a experimentar depresión severa y trastorno de estrés postraumático, así como otros trastornos de salud.