Anécdota en el Palacio Real
El rey Juan Carlos pierde el equilibrio al recibir un beso de su nieta Leonor. RTVE

El rey Juan Carlos ha firmado este miércoles la ley orgánica que hace efectiva su abdicación y el adiós a su reinado. Todo ha transcurrido en un pequeño acto en el Palacio Real, en una solemne ceremonia celebrada en el Salón de Columnas, en la que también ha habido hueco para varias anécdotas.

La principal de ellas ha sido el momento en el que el monarca ha recibido un beso de sus nietas Leonor y Sofía. Al acercarse la primera, don Juan Carlos, notablemente emocionado, perdió el equilibrio y tuvo que sentarse en su silla para no caerse.

El gesto provocó la risa cómplice de don Felipe y doña Letizia, a ambos lados del rey, que le ayudaron a recuperar su posición.

El rey Juan Carlos abrazó efusivamente también a su hijo, dejando una de las mejores imágenes del acto, y le cedió su sitio en la presidencia de la ceremonia de sanción de su abdicación, como símbolo del traspaso en la Corona de España.

También fue llamativo como doña Letizia estuvo todo el rato pendiente del comportamiento de sus hijas, hasta tal punto que se pudo ver cómo les guiñaba un ojo para darles su aprobación o correción a algún gesto. También les animaba a mantener juntas las manos durante la ceremonia y contínuamente las miraba y sonreía.

El rey Juan Carlos firmó la ley en la mesa de estilo imperio, llamada 'mesa de las esfinges' porque sus seis patas de bronce reproducen otras tantas esfinges. La sala donde ha tenido lugar el acto y su famosa mesa son recordadas sobre todo por la firma del tratado que abrió a España las puertas de Europa, el 2 de junio de 1985, un acto presidido por don Juan Carlos, quien pronunció un discurso para aquel momento histórico.