La conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, y el responsable de Cultura e Educación, Jesús Vázquez, han presentado este martes en Santiago el primer protocolo autonómico para el abordaje "integral" y la detección precoz del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

El protocolo sistematiza una actuación por la que familias, profesorado, servicios de orientación y personal sanitario tendrán una intervención similar ante las personas diagnosticadas con TDAH o que sospechen que puedan padecerlo. En esta línea, se hará especial hincapié en la detección precoz para mejorar los resultados de la intervención educativa y sanitaria.

Tal y como ha apuntado Rocío Mosquera, esta patología afecta aproximadamente a uno de cada 20 niños y es uno de los motivos más frecuentes de consulta de niños en servicios de psiquiatría y neuropediatría. Sin embargo, es difícil conocer su extensión real, dado que existe tanto falta de detección de algunos casos como sobrediagnóstico en otros.

Entre otras ventajas que supone este documento está el establecimiento de un procedimiento reglado para el traslado de información entre los sistemas educativo y sanitario, aportando los modelos de informe que deben utilizarse y facilitando un esquema completo del protocolo al detectar un posible caso de TDAH.

INDICADORES

El protocolo presentado este martes aborda el TDAH como un "patrón persistente de conducta de desatención, hiperactividad e impulsividad que comienza a manifestarse en la infancia e influye negativamente en el funcionamiento y en el desarrollo" de las personas afectadas, prolongándose "más allá de la infancia".

En esta línea, Rocío Mosquera ha recordado que, aunque el diagnóstico se realiza en el ámbito sanitario, es el entorno familiar y educativo el que primero puede detectar indicadores de riesgo, por lo que es necesaria una estrecha "colaboración" entre ambos ámbitos en aras de mejorar "la detección precoz" y el "abordaje multidisciplinar".

Entre las iniciativas que incluye el protocolo, recomienda a las familias la tarea de observar y registrar lo que sucede en el funcionamiento familiar y en los juegos, poner en práctica las orientaciones que se proporcionan e informar al profesorado de lo que está sucediendo a su hijo.

En el caso del profesorado, su labor se centra en observar y registrar lo que sucede en el funcionamiento escolar y en las relaciones sociales, poner en práctica orientaciones educativas y solicitar la intervención de los servicios de orientación, que realizarán la evaluación psicopedagógica y redactarán un informe, apuntando los recursos necesarios.

En el ámbito de los servicios sanitarios, el protocolo define las fases del proceso asistencial, establece sus objetivos e indicadores y determina factores clave para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento.

El protocolo proporciona también una serie de anexos con herramientas para el desarrollo del proceso, tales como instrumentos de evaluación psicopedagógica.

Atención a la diversidad

Para Jesús Vázquez, este protocolo supone un paso más en la política de su departamento en favor de la "atención a la diversidad", con el objetivo de favorecer el "desarrollo de las potencialidades" de cada niño.

Por su parte, Rocío Mosquera ha apostado por la detección precoz de esta problemática con el objetivo de darle una "respuesta integral" que facilite la adaptación de los niños y su desarrollo futuro "evitando la estigmatización".

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