La subdelegada del Gobierno central en Sevilla, Felisa Panadero (PP), ha "prohibido" literalmente la marcha a pie convocada el 21 de junio por el PA, para cubrir la distancia que separa Los Palacios y Villafranca de Dos Hermanas, una movilización encuadrada en la demanda de soluciones a la alta siniestralidad que registra el trazado sevillano de la carretera N-IV. Los andalucistas, en ese sentido, ven "surrealista que se deniegue una marcha por las malas condiciones de la carretera" cuando lo que se denuncia es precisamente tal extremo.

La carretera nacional N-IV, cuyo trazado transcurre paralelo al de la autovía de peaje AP-4, sobrevuela cíclicamente el debate público a cuenta de su saturación y siniestralidad. El pasado mes de octubre de 2013, sin ir más lejos, cuatro personas murieron en un nuevo accidente de tráfico con víctimas mortales y el pasado 10 de marzo de 2014 moría una persona más en esta carretera, defunciones a las que se acaba de sumar una más.

En 2006, recordémoslo, nació un proyecto destinado a transformar en autovía o desdoblar esta antigua carretera N-IV, una idea para la cual fueron redactados los correspondientes estudios informativos y proyectos técnicos, mediando incluso expropiaciones a manos de la Demarcación de Carreteras del Estado en Andalucía Occidental. El proyecto, sin embargo, se desvaneció a cuenta de la catástrofe financiera sufrida por España y, de hecho, los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2014 no contemplan absolutamente nada para esta iniciativa.

Más apretados

En paralelo, el pasado 1 de enero los peajes de la autopista AP-4, explotada por 'Abertis Autopistas', experimentaron un incremento medio del 1,88 por ciento. Los precios de la autovía han subido de tal modo que su uso cuesta ya 7,25 euros si se circula en vehículos ligeros y 12,8 y 14,2 euros cuando se transita en vehículos pesados. Con este escenario, no son pocas las voces que reclaman el rescate de este peaje o al menos bonificaciones que alivien la intensidad de tráfico que soporta la antigua N-IV y evitar así tanta siniestralidad.

Con un preocupante historial de siniestralidad y fallecidos en accidente de tráfico, la semana pasada una persona más moría en el trazado sevillano de esta carretera, toda vez que los andalucistas promovían ya para el 21 de junio una marcha a pie por el tramo de esta carretera que une Los Palacios y Dos Hermanas, así como una ruta en bici pero desde el tramo del aeropuerto de Jerez de la Frontera (Cádiz). La subdelegada del Gobierno central en Sevilla, Felisa Panadero, ha denegado no obstante la marcha a pie al implicar, según la parte dispositiva de su resolución, recogida por Europa Press, un "peligroso colapso circulatorio", así como un "peligro para personas y bienes".

"Desde el punto kilométrico 562 al 563,5 de la N-IV, los arcenes practicables son estrechos, no existiendo vía de servicio o camino paralelo practicable por el que se pueda transitar, por lo que se aconseja la no autorización de la misma, o en su defecto, se delimite su recorrido, debido a que dicho recorrido se encuentra dentro de un tramo de concentración de accidentes", expone la resolución a la hora de detallar los motivos.

El secretario provincial del Partido Andalucista en Sevilla, Manuel Visglerio, ha reaccionado considerando "surrealista que se deniegue una marcha por las malas condiciones de la carretera" cuando lo que se denuncia es precisamente tal extremo.

"sarcástico y surrealista"

"Es sarcástico y surrealista que el Gobierno pretenda prohibir una marcha pacífica de ciudadanos de los municipios del Bajo Guadalquivir para denunciar las malas condiciones de la N-IV, argumentando precisamente que la vía no reúne los requisitos necesarios y es un punto de concentración de accidentes. Eso ya lo sabemos. Lo que queremos es hacérselo ver a ellos", lamenta Visglerio.

El líder del PA Sevillano ha defendido que "además de un argumento estúpido, demuestra lo poco que le importa el problema en cuestión, usando esos argumentos para prohibir una manifestación, y obviándolos a la hora de invertir y atajar de una vez por todas el problema".

En palabras de Visglerio, "con esta argumentación, la Subdelegación del Gobierno en Sevilla parece más el Camarote de los Hermanos Marx, que una administración pública seria con voluntad de solucionar y no de entorpecer". Así, pide que Panadero "reconsidere" su decisión porque, de no rectificar, el PA llevará esta resolución administrativa "hasta sus últimas consecuencias".

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