Juan Carlos I y Felipe VI
Proclamación de Juan Carlos I (izquierda) y de Felipe VI (derecha). EFE/20MINUTOS

La Corona de España ya tiene un nuevo Rey: Felipe VI, que desde su primer acto como monarca ha querido tomar distancia de su padre. Frente a los múltiples símbolos religiosos y loas a Franco que protagonizaron el discurso de Juan Carlos I en 1975, Felipe VI ha optado por una ceremonia mucho más austera y laica, así como por un discurso marcado por las referencias a la diversidad de España y a los principios de la Constitución.

Juramento por la Constitución

Juan Carlos de Borbón juró "por Dios" y sobre la Biblia acatar los Principios del Movimiento Nacional del régimen franquista, mientras que Felipe VI ha jurado (sin Biblia) seguir los principios de la Constitución de 1978.

Ausencias

Juan de Borbón no asistió a la proclamación de Juan Carlos como rey de España ya que nunca llegó a reinar debido a la negativa de Franco. Tiempo después, Juan renunciaría a sus derechos a la corona en favor de su hijo, otorgando plena legitimidad al reinado de Juan Carlos I, que tampoco ha asistido al discurso de su primogénito en el Congreso, aunque por un motivo bien distinto: ocupar un segundo plano y no eclipsar la figura de Felipe.

Juan Carlos I juró "por Dios y sobre los santos evangelios" los principios del Movimiento NacionalLa infanta Cristina tampoco ha estado, ni Iñaki Urdangarin. Además, mientras que a la ceremonia del Juan Carlos acudieron jefes de estado de todo el mundo (como Pinochet o Husein I de Jordania), a la de Felipe no ha asistido ningún mandatario internacional por las dificultades que podía suponer para la celebración del acto y para otorgar una imagen de mayor austeridad.

Sí que han asistido personalidades del mundo de la política, la cultura y el deporte, como Pau Gasol o Rafa Nadal.

Nuevos símbolos, sin yugo y sin flechas

Felipe VI ha lucido un escudo real y un guión real (bandera) propios distintos a los de su padre, en los que destaca la recuperación del tradicional fondo rojo carmesí de la monarquía española. Además, en su nuevo escudo han sido eliminados ciertos elementos como son el yugo y las flechas de los Reyes Católicos y la cruz de Borgoña roja, al ser todos ellos ornamentos personalizados en la figura del Rey Juan Carlos.

Sin cruz y sin misa

Felipe VI ha prescindido de todo tipo de símbolos religiosos. Por ejemplo, ha eliminado la cruz que se situaba junto a la corona y el cetro, y la célebre 'Misa del Espíritu Santo' en la iglesia de San Jerónimo El Real, celebrada cinco días después de la proclamación de Juan Carlos I, ha sido  sustituida por un acto laico en el Palacio Real en el que el Príncipe y Doña Leticia saludarán a todas las personalidades invitadas por la Corona.

Cambios en el discurso

Algunas de las frases más destacadas del primer discurso (no duró más de cuatro minutos) de Juan Carlos I en su reinado fueron su forma de jurar: "Juro por Dios y sobre los santos evangelios". También se refirió a Franco como "un hito" al que recordaba "con respeto y gratitud", para finalizar posteriormente con un enérgico "¡Viva España!".

Felipe, en contra, ha preferido un discurso más cercano (mostró su agradecimiento a su padre y a su madre) y largo, con sutiles referencias al futuro, a la renovación y a la unidad de España ("una nación en la que creo, a la que quiero y admiro") pero mostrando a la vez su respeto por las diferencias regionales:"En esta España cabemos todos. La diversidad define nuestra propia identidad". Incluso ha asegurado que el resto de lenguas oficiales del Estado, aparte del castellano, suponen un "patrimonio común". No dejó tampoco pasar la oportunidad de exigir a la Monarquía una conducta "íntegra, honesta y transparente" y de mostrar su "solidaridad" con los ciudadanos "más afectados por la crisis económica". Además, ha sustituido el "¡Viva España!" por un "Muchas gracias. Moltes gràcies. Eskerrik asko. Moitas grazas".