Balcones en el recorrido real
Una joven coloca banderas de España en un balcón de la Plaza de Oriente de Madrid. JORGE PARÍS

Es un evento histórico, de esos que se ven sólo una vez en la vida. Este jueves los nuevos reyes de España, Felipe VI y la reina Letizia recorrerán las calles más emblemáticas de Madrid tras su proclamación. Todo el recorrido, por las calles Carrera de San Jerónimo, Paseo del Prado, Plaza de Cibeles, Calle Alcalá, Gran Vía, Plaza España y Plaza de Oriente se ha engalanado y el Ayuntamiento de Madrid ha dictado un bando animando a los ciudadanos a presenciar el recorrido.

Pero, ¿y si se quiere observar desde más arriba, desde un lugar privilegiado? La respuesta es sencilla, sólo podrá hacerse si se dispone de una buena cantidad de dinero. Un balcón en la Gran Vía, al principio de su recorrido, cerca de Cibeles, puede llegar a costar hasta 3.000 euros, cifra que se rebaja a 2.000 si es tan sólo una ventana sin terraza.

Las oficinas y algunos particulares de la zona ofrecen el acceso y uso a sus balcones con vistas privilegiadas para particulares y medios de comunicación, como fórmula para sacar un dinero extra. Sin embargo, los precios no son los mismos para todas las zonas ni en todos los lugares.

Los precios aumentan por la cercanía al Palacio Real Según explica a 20minutos el dueño de una oficina cercana a la calle San Bernardo, los precios van en aumento según se baja la Gran Vía en dirección a la Plaza de Oriente, donde se sitúa el Palacio Real de Madrid y por donde accederán al mismo los nuevos reyes de España. Allí, se llega a pedir hasta 6.000 euros por el privilegio de ver desde lo alto el acontecimiento.

Sin embargo, no todo el mundo intenta hacer negocio, o no especialmente, ese día. El hotel Regente, a la altura del número 36 de Gran Vía, no ha subido el precio de sus habitaciones, todas con vistas a la calle y al recorrido de la comitiva real. Eso sí, tienen todas las habitaciones alquiladas, "incluso antes de saber que el día 19 sería la proclamación".

En cualquier caso, se trata siempre de cifras que los dueños de ventanas y balcones piden y no siempre llegan a alquilarse. Pilar Tena, vecina de la Plaza de Oriente y propietaria de un balcón justo frente al Palacio Real explica que "en la boda real se preparó menos los espacios destinados a los medios y sí había más demanda de algunos medios que se buscaban la vida para tener un tiro de cámara bonito".

Ha bajado mucho la demanda por la colocación de tarimas para la prensa Pero eso ha cambiado. Para la comitiva de Felipe VI y la reina Letizia las autoridades, Casa Real y la Secretaría de Estado de Comunicación, han previsto e instalado varias tarimas para los medios de comunicación que permitirán a la prensa grabar y fotografiar el evento desde siete puntos diferentes y de forma gratuita, previa acreditación.

Como explica Pilar Tena, eso ha hecho que haya "bajado mucho la demanda de balcones y después no se ve que haya muchos alquilados. Se dice mucho, pero luego hay poco de verdad", explica. "Supongo que los medios y corresponsales han optado por los sitios habilitados, que están pensados para tener una buena perspectiva y están más cerca del Palacio", hace ver.

Otro de los motivos que ha podido dificultar el alquiler de los balcones y ventanales es el enorme despliegue de seguridad que las fuerzas de seguridad han montado en torno al recorrido. La Policía ha inspeccionado edificio por edificio de cuantos hay en el recorrido, recabando información de los vecinos. De hecho, algunas de las oficinas que alquilan sus balcones han advertido a 20minutos de que es necesario que quienes lo renten deben identificarse antes, pues la Policía exige que trabajadores o vecinos se identifiquen antes de acceder a los edificios con vistas a las calles por donde pasará la comitiva y su identidad debe ajustarse a los censos previos.

El precio de la mejor imagen

Los madrileños no son los únicos balcones cotizados a la hora de tener la mejor vista de un evento exclusivo. Por ejemplo, cuando la infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarin acudieron a declarar por el caso Noos al juzgado de Instrucción N° 3 de Palma de Mallorca se produjo una gran demanda para cubrir los 40 metros de recorrido entre la calle y la puerta trasera de los juzgados.

Entonces, en la calle Parellades de Palma de Mallorca se llegaron a pedir hasta 2.000 euros por un balcón con vistas a la cuesta del aparcamiento de los juzgados, por donde accedían los imputados ilustres, como Urdangarin, que accedió a pie, o la infanta, que finalmente hizo el recorrido en coche hasta prácticamente la puerta.