'Scout (Boy)', 1995
Retrato de un joven 'boy scout' negro realizado por Kerry James Marshall © Museum of Contemporary Art Chicago. Foto: Michal Raz-Russo

"El estilo es una parte tan esencial en lo que hace la gente negra que sólo caminar se convierte en algo que no es tan simple. Tienes que andar con estilo. Tienes que hablar con cierto ritmo, tienes que hacer las cosas con cierto talento. Así que en mis pinturas trato de representar esa tendencia a lo teatral que parece ser una parte esencial del lenguaje corporal de la cultura negra".

Las obras del estadounidense Kerry James Marshall (Birmingham-Alabama, 1955) las protagonizan afroamericanos. La tez no es de color marrón, sino de un profundo negro azabache, demasiado oscuro como para distinguir matices a simple vista, una alusión a los estereotipos raciales en la sociedad actual de su país. Uno de los creadores veteranos de más renombre en el panorama artístico de los EE UU, Marshall introduce con ingenio elementos abstractos en su estilo figurativo; mezcla el arte clásico con el cómic y el cine.

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) presenta en el Palacio de Velázquez (en el Parque del Retiro de Madrid) Kerry James Marshall. Pintura y otras cosas, la muestra más completa sobre el estadounidense realizada hasta la fecha en Europa. La pinacoteca se coordina con la Fundació Antoni Tàpies de Barcelona y expone hasta el 26 de octubre más de 60 obras (sobre todo pinturas) realizadas antes del año 2000. El centro catalán completa la retrospectiva con trabajos creados a partir de ese año y una colección personal de recortes reunidos por el autor y que construyen un collage de referencia sobre la representación de la "negritud" en el arte y en la cultura.

Un "banco de imágenes vacío" de personajes negros

Siempre contextualizando la identidad afroamericana en la situación sociopolítica actual, el artista se acerca al condicionamiento racial y bucea en la historia del arte para denunciar lo que denomina un "vacío en el banco de imágenes", un espacio abstracto, alargado en el tiempo y caracterizado por la ausencia de personajes negros. Marshall llena ese vacío con sus obras, exigiendo de manera elegante una presencia hasta hace poco ignorada de modo implacable.

En 'Lost Boys' los adolescentes tienen características de iconos religiososEn la muestra —compuesta sobre todo de pinturas y con un vídeo y una instalación fotográfica complementando al recorrido— se resalta la riqueza estética y la inteligencia visual aplicadas en los trabajos. Una de las piezas más reveladoras en cuanto al "banco de imágenes" inexistente es Lost Boys (Chicos perdidos), retratos de adolescentes vestidos de manera informal y sin embargo con características de iconos religiosos.

El triunfo de ser un 'boy scout'

Otras obras representativas son Better Homes, Better Gardens (Mejores casas, mejores jardines) —inspirada en los proyectos de viviendas para afroamericanos en el centro urbano de Chicago, una imagen idílica e irónica con la realidad de pobreza y violencia de la zona— o los varios retratos de scouts, depurados y pulcros rostros de jóvenes negros de clase media que consideran un triunfo acceder a actividades tradicionalmente relacionadas con la clase media blanca.

'Dailies' se refiere con humor a la perpetua ausencia de superhéroes negrosJunto al comentario social e histórico, Marshall también incluye trabajos humorísticos, como Dailies (Diarios), un proyecto que comenzó en 1999 y que sigue ampliando: una serie de tiras cómicas que se refieren a la perpetua ausencia de superhéroes negros. El conjunto sintetiza la cultura popular estadounidense más genuina con el orgullo negro, la invisibilidad social y la desigualdad económica con los relatos de un grupo de adolescentes que viven en un suburbio violento y requieren de la ayuda de un héroe llamado Rythm Mastr.