Coti
Coti Sorokin.

Ha encontrado la fórmula del éxito y está dispuesto a sacarle partido. Lo demostró con Nada de esto fue un error o Bailemos, canciones que se pegan al cerebro como el chicle al paladar.

Ahora regresa con 'Gatos y palomas', un puñado de composiciones donde se esconden dos o tres temas del verano en potencia.

La canción El inmigrante, que tiene mucho de mí mismo, de la historia de mis abuelos y de Argentina

¿Cómo se empieza a gestar 'Gatos y palomas'?

Empecé a componer mientras estaba de gira. Primero los textos, en un cuadernito que llevo a todos lados, y luego les iba poniendo música. Al terminar, vi que sin darme cuenta tenía contenido para un disco. Creo que es el mejor disco que he hecho.

¿Qué novedades trae?

Es un trabajo donde me meto con temáticas a las que antes no les había cogido la medida, pese a que siempre me preocuparon.

¿Como cuáles?

Por ejemplo, hay una canción que se llama El inmigrante, que tiene mucho de mí mismo, de la historia de mis abuelos y de Argentina. Hablo en primera persona. Yo llegué a ser el ilegal más famoso en este país; viví cuatro años ilegal en España.

"No tengo la culpa de las cosas malas que pasan en este país". ¿Cuáles son esas cosas malas?

Hay muchas personas que piensan que el tema de la inseguridad y de la falta de trabajo es culpa de la inmigración. Yo sinceramente pienso que es todo lo contrario. La gente tiene muchos prejuicios.

¿Por qué ese título: 'Gatos y palomas'?

Hay quien piensa que la inseguridad y el paro es culpa de la inmigración; yo pienso lo contrario

Cada uno de nosotros tiene su lado gato y su lado paloma: uno más trapero y arrastrado, de alcantarilla; y el lado volador, de la libertad.

¿Qué grupos ha descubierto últimamente?

Phoenix, Sondre Lerche, Grateful Dead –no les había escuchado todavía–, Josh Rouse. Siempre es bueno seguir descubriendo artistas.

¿Cree que el rock ha perdido trascendencia?

Sí.

¿A qué se debe?

BIO Nació en Rosario (Argentina). Su primer grupo se llamó Luz Mala. Compuso canciones para otros hasta que debuta en 2002 con un disco homónimo. De su último álbum, grabado en directo, vendió más de 300.000 copias.

Creo que la gente cada vez se compromete menos. La música popular vive una crisis donde no hay demasiada imaginación, ni riesgo. Creo que es reflejo de lo que pasa en la sociedad.

¿Usted se considera alguien comprometido?

Sí, estoy comprometido con mi música y con lo que hago. Es un deber de los artistas comprometerse a escribir y hacer cosas, obras que valgan la pena.

¿Qué hace cuando no está componiendo ni de gira?

Duermo.

¿Se baja música de Internet?

Compro música en Internet, en iTunes.

¿Cómo valora que se trate de delincuentes a la gente que utiliza programas como el Emule?

No lo sé. Yo creo que la piratería sí es un delito, es como robar un coche. Yo no le doy más valor a un coche que a un disco; yo un coche me lo paso por el culo.

Hay quien dice que esos programas no son piratería...

Habría que verlo. No sé muy bien de qué van esos programas. Hay maneras de regular todo eso, o al menos debería haberlas. No entiendo por qué tiene que ser gratis la música.