Normcore: la reacción ante el 'hipsterismo'

  • La historia se repite: cuando una moda llega a tantos que deja de ser exclusiva de modernos y osados, los más vanguardistas buscan de nuevo la diferencia.
  • Lo hipster ya es 'mainstream', lo más vanguardista pasa por ser sencillo, cómodo, casi 'plano', en una palabra: 'normcore'.
  • Vaqueros o chinos, camiseta y sudaderas, sandalias de 'guiri' o zapatillas resumen este look antiglamour, cuyo máximo exponente es Steve Jobs.
Marck Zuckerberg
Marck Zuckerberg
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Cuando hasta los pijos lo llevan es que lo moderno ya no es moderno. Es la frase que se escucha entre los modernos cuando, como ahora, una tendencia que era de ellos se convierte, como un bestseller, en fenómeno de masas.

Ser hispter ya no es en absoluto exclusivo y mucho menos moderno. Para ser moderno ahora hay que ser 'normcore'. Un 'norm' incial que es lo que parece: normalidad.

Se impone lo común en el vestir de los que no encuentran ya manera de diferenciarse, en palabras de la consultora de tendencias K-Hole que así llamó a este 'estilo': "la decisión de adoptar lo común como una nueva manera de ser cool".

Resulta que entre tanto exceso, barba, gafas y looks tan pensados como a veces complicados y rebuscados, la única forma de sobresalir es vestirse de la manera más cómoda y sencilla que se pueda.

Algunos han citado a Pablo Iglesias como ejemplo, sin embargo otros aseguran que no tanto, que el máximo icono en esta ¿tendencia o antitendencia? lo encarna Steve Jobs.

Obama, cuando no va con traje, también entra en la lista, así como Marck Zuckerberg. La serie televisiva Seinfeld es otra de las referencias.

Para Marta de la Joya sus máximas precursoras en el panorama actual son Kristen Stewart: "Nunca he visto a esta mujer con el pelo limpio, un ejemplo de lo anti-femenino", y Vanessa Hudgens: "una choni muy normcore".

La bloguera lo resume así: "Cuanto más dejado mejor y si lo acompañas de un pelo sucio y alborotado, has dado en el clavo".

Adiós estrecheces, hola sandalias de 'guiri'

Un vaquero (muy cómodo, nada de estrecheches) o un pantalón chino (adiós a los pitillos para hombre), una camiseta (sin 'marca' o al menos no visible), una sudadera de deporte (es la reina entre los 'normcoritas') y calzado tan cómodo como las sandalias que hasta hace poco eran conocidas como 'de guiri': anatómicas y de dos tiras (las Brikenstone), incluso o sobre todo (aún no está del todo claro qué ganará) con calcetines, y, sí, blancos.

"Yo no veo a nuestras celebrities con esas sandalias y calcetines" afirma Maribel Lobato, responsable de queguapa. "¿Imaginas a Paula Echevarría con unas ugly shoes y calcetines?, ¿se le halagaría o sería criticada en nuestro país?"

Las zapatillas de deporte son también emperatrices en este pasar inadvertido como medio para llamar la atención. Vestirse como de centro comercial o de hipermercado y que parezca que ha sido casi el azar el que ha escogido.

Un aúpa pues a la 'planicie', que parece que, hasta que suceda lo mismo de siempre (y es hasta que los pijos lo lleven y a los modernos les moleste), gozará de buena imagen.

Habrá quienes inviertan un dineral en este modo de vestir, pero eso nunca será visible, porque la idea es justo la contraria: que parezca que te da exactamente igual como te vistes. Otra manera, y la verdad es que ésta tiene mucho sentido, de darse aires de intelectual. Lo que no queda claro es ¿qué harán ahora los intelectuales que jamás se han preocupado por su ropa y ahora resultan ser la cumbre de las tendencias?

"Hasta Carolina de Mónaco se ha calzado deportivas para una fiesta"

Miley Cyrus, señala la estilista y bloguera Pilar Pascual Riquelme, es un ejemplo de 'normcore' cuando aparece con vaqueros cómodos, zapatillas y sudaderas de hace años.

"Hasta Carolina de Mónaco se ha calzado zapatillas de deporte para el Baile de la Rosa. Eran de Chanel, de acuerdo, pero eran zapatillas. Hasta la realeza está llegando. Otro ejemplo: el príncipe Felipe con sus menorquinas" señala la bloguera.

En las últimas pasarelas se ha visto cómo por ejemplo Chanel parecía querer 'normcorizarse' de alguna manera: puso deportivas a sus modelos para desfilar. Lagerfeld e Isabel Marant también apuestan en sus desfiles por la aproximación a la 'normcolidad'. "Las grandes firmas han sabido adaptarse y sacar su filón" comenta Lobato.

"La reina en este modo de vestir, entendido como la mezcla de lo clásico y lo cómodo sin arriesgar un milímetro de tela es Inés de la Fressange" señala La Reina del Low Cost. Aunque eso sí: la elegancia de La Fressange no siempre está tan presente entre los 'normcoritas'.

También Penélope Cruz, hace unos años, cuando su look habitual fuera de grandes eventos consistía en vaqueros y camisetas amplias y zapatillas, encarnaba a la perfección esta manera de priorizar la comodidad y esa imagen de que la ropa no es ni lo primero ni lo sengundo ni lo tercero (más bien lo último).

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