General Motors
Un edificio de la automovilística General Motors. ARCHIVO

General Motors ha aceptado su responsabilidad por un defecto en 2,6 millones de vehículos que ha causado al menos 13 muertes y anunció el despido de 15 empleados así como un programa de compensación a las víctimas.

La consejera delegada de General Motors (GM), Mary Barra, anunció estas medidas durante una reunión con empleados en la sede de la compañía en Detroit. El anuncio se produce después de que Barra recibiese el lunes un informe interno preparado por Anton Valukas, un antiguo fiscal general de Estados Unidos, que ha investigado las acciones de la compañía en relación con el defecto del sistema de ignición.

Barra anunció el despido de 15 empleados y medidas disciplinarias contra otros seis, aunque la compañía no los identificóBarra dijo que el informe es "exhaustivo, brutalmente duro y profundamente preocupante. Para aquellos que han dedicado sus vidas a esta compañía, es muy doloroso ver expuestas nuestras deficiencias de forma tan vívida". "El informe me dejó entristecida y muy trastornada", agregó.

Barra aseguró que el informe de Valukas ha descubierto "un patrón de incompetencia y negligencia" en las actuaciones de la compañía con respecto al defecto, con empleados que no revelaron información que podía haber salvado vidas y otros que no aceptaron su responsabilidad.

"Esto nunca debería haber sucedido. Es inaceptable", dijo la consejera delegada de GM. Barra anunció el despido de 15 empleados y medidas disciplinarias contra otros seis, aunque la compañía no los identificó.

Con respecto al programa de compensación, Barra dijo que será "administrado independientemente", aunque no proporcionó detalles de cuánto dinero se destinará a él. "Aceptamos la responsabilidad por lo que ha sucedido tomando medidas para tratar a esas víctimas y sus familias con compensación, decencia y justicia", dijo Barra.

El defecto afecta al sistema de ignición de unos 2,6 millones de vehículos en Norteamérica y puede provocar que su sistema de airbag no se active en caso de accidente. Aunque la compañía conoció la existencia del defecto hace más de una década, GM no empezó a convocar para revisión a los vehículos afectados hasta febrero de este año.